Ya no me quedan lágrimas para ti, ya mis ojos ni si quiera pueden estar húmedos por ti. El sentimiento ya no es dolor, ya no es enojo lo que siento, tal vez sea frustración, pero cuando te das cuenta que ya ni media lágrima derramo por ti, cuando decirte las cosas sin pensar en que te pueden herir, es la señal de que esto fue todo, que ya no hay más, es la señal de que fue tanto el dolor que no puedo caer más bajo, que ya ni vale la pena esperar milagros, que YO debo arreglarme y salir adelante por mi, para mí.
Ojala algún día entiendas mis decisiones y entiendas que yo no fui la única villana, las palabras se las lleva el viento igual que las promesas que me hiciste.














