bluexsky:
El joven prĂncipe tenĂa rato buscando a la platinada pues le habĂa preparado una sorpresa, le habĂa sido realmente difĂcil mantener una relaciĂłn a distancia y mĂĄs aĂșn por tanto tiempo pero de alguna manera sabĂa que podrĂa funcionar y decidiĂł arriesgarse, ahora querĂa aprovechar el poco o mucho tiempo que tuvieran juntos. La viĂł de espaldas y no dudĂł en acercarse a ella, colocĂł un suave pañuelo sobre sus ojos y llevĂł una de sus manos a la boca de la contraria, el joven no acostumbraba a realizar aquel tipo de bromas, o ninguna, pero le habĂa parecido divertido. SoltĂł un ligero âshhtâ para acallar las protestas que realizara su novia y la guiĂł por un mar de pasillos aĂșn sin dar señas de quien era hasta llegar al jardĂn donde finalmente la soltĂł, el lugar se encontraba decorado con diversos focos acomodados en guĂas que se enredaban en los arboles y sus ramas, de un lado habĂa una mesa con velas para disfrutar de una cena y al otro un cine improvisado con un pequeño colchĂłn donde pudieran recostarse a mirar pelĂculas y como no podĂan faltar las botanas, habĂa una gran mesa con varias de etas  â Sorpresa â dijo entre pequeñas risas.  @shr3kisl0veâÂ
Lo bueno que habĂa traĂdo el reality fue la confianza que sus padres le habĂan tomado, ahora los mismos habĂan decidido ir a una cena romĂĄntica, mientras que sus hermanos hacĂan otra cosas fuera del palacio IslandĂ©s, por lo que la platinada estaba sola en aquella enorme mansiĂłn, Âżera extraño? SĂ, pero no era nada dramĂĄtico. Aðalbjörg caminaba por la sala, pasando los dedos por los diferentes muebles y apreciando el silencio, hasta que todo fue acabado por una mano en su boca y un pañuelo en sus ojos, el cual bloqueĂł su vista. Ella intentĂł gritar y dar patadas, pero se le hizo complicado ya que la figura contraria era demasiado robusta a comparaciĂłn con su cuerpo. AĂșn asĂ la joven siguiĂł luchando, mĂĄs al notar como era guiada a las afueras del lugar. Ăl la soltĂł y ella estaba lista para gritar, hasta que la voz tan conocida la detuvo. â ÂĄÂżQuĂ©?! â su sorpresa era enorme. Dio la media vuelta y quitĂł el pañuelo, enfrentando al contrario. â ÂżMe quieres matar del susto? â le dio un suave golpe, en el brazo, apoyando una mano en su pecho y soltando un suspiro. FrunciĂł el ceño cuando notĂł que el ambiente no era el mismo de siempre, girando para ver lo que el muchacho habĂa hecho. â Oh... â fue lo Ășnico que pudo decir luego de aquel susto. â Esto... esto explica mucho. â comentĂł, una gran sonrisa se aventurĂł a posarse en sus carmesĂ. â Y tĂș estĂĄs aquĂ... â ahora estaba sorprendida porque Ă©l estaba junto a ella, cuando se suponĂa que iban a verse en un año. â Vaya, Avgust... â las palabras salĂan de forma delicada, y eran tan lentas y calmadas como un pĂ©talo. â Esto es hermoso. â









