La llegada del Citröen DS negro del Doctor Génessier al depósito de cadáveres debería ser solamente un plano de transición, pero contiene algo perturbador. Es la plaza vacía, justo antes de que el vehículo entre en plano. ¿Por qué sostuvo el plano vacío instantes antes de que entrara el coche? George Franju lo explicó detalladamente en el programa “Cinéastes de notre temps” que le dedicaron poco antes de morir. Escribo aquí la transcripción del momento.
“Es muy peculiar. El profesor llega a la morgue, le han llamado para que identifique un cuerpo. Estamos en la oficina donde el examinador médico espera al eminente Dr. Génessier, que ha sido convocado allí para identificar lo que podría ser su hija desaparecida. La morgue está en Quai de la Rapée, donde el metro pasa por arriba. Él se encamina hacia la ventana y dice, ‘Aquí está’, y lo que vemos es el metro pasando. En términos de encuadre, desde que Shüfftan (el DOP) sabía que un coche debía entrar en el encuadre, en una primera versión se concentró en la acción del vehículo. Lo encuadró en un primer plano para aislar el coche, porque para él el coche era lo importante. Lo vi a través del visor y dije, ‘No está bien. Tenemos que hacerlo de nuevo. Primero, encuadra el patio, pero con una lente más angular. No te preocupes por el coche. Lo que importa es el patio. La curva es lo principal aquí’. Lo volvimos a rodar en un plano más abierto, y miré a través del visor. El patio estaba vacío. ‘¡Acción!’ Pasaron unos segundos y el coche entró. Le dije a Shüfftan, ‘Ahora algo ha pasado. Algo realmente ha sucedido’. Después, entendí que este “algo” pasó porque el patio estaba vacío. Si el coche hubiera entrado en plano inmediatamente, nada habría sucedido sin ese instante antes de ‘Aquí está’, ese instante de espera donde el plano está vacío. Creo que es en estos planos donde nada sucede donde ese “algo” acontece, algo llamado misterio. Lo que sucede es primero expectativa, y por lo tanto pavor, y desde el pavor se crea el misterio, no al revés. Por lo tanto es un plano de misterio que anuncia una tragedia: las noticias de su hija muerta. Es el silencio, es la expectación, y por consiguiente el temor. Ahora estamos en el terreno de lo inusual”.
Raúl Lorite









