Aquí no ha pasado nada
Han pasado 3 años y seguimos hablando de lo mismo, discutiendo del mismo tema. Parece que no importa el número de veces que lo hagamos porque el resultado sigue siendo el mismo. En eso tiene razón nuestra terapeuta, ambos hacemos “como que aquí no pasó nada”.
Dices que ya no eres el mismo, que has cambiado de amigos y los lugares a los que solías ir. Ahora me dices que vas a hacer canciones sobre culos, viejas, sexo y drogas. Que para que funcione estarás rodeado de mujeres que probablemente te gusten, es más a veces hasta rodeado de prostitutas. A lo mejor que solo ha cambiado el escenario.
Recuerdo una vez hace tiempo en la que mi papá me platicó un poco contento que mi tío Victor ya había salido de rehabilitación, se encontraba mejor y hasta había conseguido trabajo. Yo emocionada le pregunté “¿en qué está trabajando?”, a lo que me respondió “en un antro”, seguido de un “no creo que sea muy buena idea pero ahí está trabajando”. Mi papá tenía razón, no era una buena idea.
El otro día me preguntaste hablando sobre el video que vas a hacer, ¿quieres que no lo haga?. Cuando me parece que no es una pregunta que yo tengo que responder una vez más, creo que la respuesta a esa pregunta la conoces bien.
Honestamente ya no sé qué más hacer. Estoy cansada de esperar algo diferente, de pedirte que hagas algo diferente. Creo que ya no hablamos de situaciones accidentales o de “errores”. Creo que empiezo a notar que tiene que ver mas con tus preferencias o de “tus antojos” como diría Marcela, que como has dejado claro aunque quieras dejarlos no puedes.
Me pregunto una vez más lo mismo que me pregunto desde hace tres años: ¿Por qué me prescriben doxiciclina si saben que soy alérgica?, ¿Por que sigo regresando al mismo lugar en el que me ofrecen algo que me hace daño? Mi respuesta ha cambiado, me parece que es alguien descuidado o que prefiere ignorar lo que me hace daño porque vaya que lo hemos hablado.
Es cierto, aquí se hace como si no hubiera pasado nada.
















