LEER ES UNA FIESTA: mis lecturas de abril
Este año me propuse usar más las bibliotecas. Quiero reconciliarme con la biblioteca de mi pueblo y explorar las de los pueblos vecinos.
Leí a la sabia de Ursula K. LeGuin que su biblioteca no son solo los libros que guarda en la estantería de su casa, sino todos los espacios públicos que usó para encontrar los libros que la acompañaron.
Mi biblioteca es también la biblioteca de la lectora que me enseñó a leer, mi madre, y con pocos años me daba libertad absoluta para coger el libro que quisiera y por eso acabé leyendo Cien años de soledad con 13 años. También es la antigua biblioteca de mi pueblo, donde me llevaba mi padre y de dónde me leí todo lo que había de Verne. La de mi instituto, que fue un refugio en los recreos difíciles. Las de mis amigas, que nos pasamos libros, nos los intercambiamos y nos lo regalamos. Y por eso quiero ampliar mi biblioteca. No quiero que sean solo los libros que me compro a mí misma y guardo en mis estanterías como un dragón guarda su tesoro, quiero que sea más amplia, más dinámica, más viva.
Por eso me puse ese propósito. Pero es un sitio al que me cuesta ir sola, no sé bien por qué, así que he tardado 3 meses en hacer fuerzas para ir. Pero estoy segura de que es lo más difícil, una vez empiece seguro que me voy quitando la inquietud. ¡De hecho, estoy deseando que llegue el lunes para poder ir a sacar un libro!
Todo esto para decir que en marzo fui a mi biblioteca y saqué los siguientes tres libros:
¡El de Keats me ha encantado! Solo conocía este autor por una canción de The Smiths y resulta que escribía sobre la naturaleza... mi cosa favorita. Además, hay mucha melancolía que resuena mucho con la persona triste que soy. Os dejo uno de los poemas:
El de Rilke sí que me entusiasmó, pero tengo que sacarlo de nuevo porque no llegué a leer los sonetos de Orfeo, pero estoy deseándolo. También tengo mucha curiosidad por el resto de su obra. Me quedo con su 《estar aquí es magnífico》.
Y luego de mis pilas de pendiente he leído los siguientes:
Han sido unas lecturas muy variadas y que he disfrutado todas mucho, lo cual es una suerte.
La Novia Grulla es una novela a la que le tenía muchas ganas desde que salió y ha cumplido al completo con mis expectativas. La autora se nota que es una persona reflexiva y usa su vida para sacar unas conclusiones, que si bien son generalistas, tienen la capacidad de llegar a todes. Mi parte favorita es cuando cuenta que va preguntando a niñes y adultes cómo imaginan (o imaginaban) sus casa de mayores. Y ella se da cuenta de que su casa siempre había sido una casa abierta llena de amigues y que no lo había podido ser por haberse dejado arrastrar por las expectativas sociales y lo que se presupone que debe ser una vida adulta. Yo sigo aspirando a vivir en una casa llena de amigues, así que me encantó esto.
Los dos libros de Lorca no los comento porque quiero hacerlo aparte (espero acordarme).
El de ¿Qué buscas, lobo? Lo leí en el avión, no tenía ni idea de qué iba y me ha gustado muchísimo. Con la excusa de que tiene que volver a su pueblo, nos narra la historia de una parte de Bielorusia a través de las historias de su abuela, bisabuela y taratarabuela. Tiene algo, al centrarse tanto en el mito, en la fuerza y fama de estas mujeres que lo hace casi un cuento con magia, pero allí está también la violencia y brutalidad de los hombres para demostrar que no hay magia que soporte la pobreza, la guerra y el genocidio.
De las cartas de Woolf no puedo decir nada, me han acompañado durante meses, algo rarísimo en mí, acabé las últimas cartas llorando y ahora la echo de menos.
Malafrena es una de las novelas de Ursula que me quedaban por leer. Sin ser mi favorita sigue siendo una lectura increíble, la calidad de esta señora es de otro mundo. En este caso es una novela histórica que se centra en reflexionar sobre los límites de la libertad, qué estamos dispuestes a dar a cambio, a quiénes estamos dejando fuera y no contamos con elles y hasta qué punto somos agentes capaces de cambiar las cosas. Literalmente echo de menos a todos los personajes, querría saber más de elles.
Y ya por último, Cora. Este libro me lo compré en Tenerife. He ido a conocer al Teide con mis amigas para celebrar nuestros cumpleaños (el mío es en agosto, pero soy la última en cumplir). Cuando voy por ahí me gusta ir a alguna librería de segunda mano, en este caso fui a una muy linda llamada Tenifer, con un librero simpático con el que hablé un rato de los hermanos Moix y de la suerte de conectar con algune escritore.
Me ha quedado un post larguísimo, si has llegado hasta aquí, gracias y que mayo te traiga flores, tardes largas con el sonido de los vencejos y libros que te acompañen.