El sueño, el éxtasis, el ejercicio espiritual, la lectura, el deseo ignoran el tiempo. Incluso la experiencia interior no es íntima: es como todos los sueños. Sujeto a nada.
En el sueño, el sujeto está presente, pero en tercera persona, como una imagen en medio de todas las otras.
Para pensar el fuera-de-tiempo del sueño, mirada fija, postura firme, gesto adusto, mensaje banal, movimiento enigmático. Platón añade (Parménides, 156 c): Pues en ningún tiempo el momento se halla en un lugar sin lugar (atopos). No es sin tiempo sino repentino.
Es exaiphnes. Puro intervalo muerto instantáneo.
Plenitud que sólo puede ser vivida de forma retroactiva. Desarraigada de su sensación, la visión también se desarraiga en buena medida de la experiencia. El éxtasis es: salir fuera del cuerpo, del lugar, del tiempo, de la expresión e incluso de la sensación. Hay una insensibilidad de los extáticos.
Pascal Quignard, "Mujer de Ghirlandaio", en Sordidísimos. Último reino V













