Según los planetas, el 2020 es el año más transformador que viviremos todos- Por Natalie Ollivier
El mundo ha sido azotado por una pandemia, poniendo en circulación un virus muy letal e infeccioso para todos; la incertidumbre. Este virus presenta síntomas de pánico, miedo, estrés, angustia y que por cuestiones de estructuras socio-gubernamentales, hemos sido confinamos al encierro para lidiar con este virus paralizante. El mundo se está deteniendo y nosotros también, hemos sido contagiados de Incertidumbre-19 y se nos ha dicho que no podremos regresar a la vida hasta que hayamos superado el trabajo personal que conlleve.
Me gustaría primero hablar sobre el objetivo y la dirección de este artículo. Como licenciada en Ciencias Políticas y astróloga, van a encontrar estos dos apasionantes mundos converger en mis palabras. Desde hace muchos años he buscado una correlación digamos mágica y macro-cósmica al mundo terrenal que los humanos tenemos que enfrentar. Por cuestiones de herencias maternales y por mis propios descubrimientos, encontré en la astrología una guía para ayudarme a entender la sociedad, los procesos históricos y políticos y claro conocerme a mí misma. Algo que me ayudó en mis momentos de mayor crisis, enseñándome algo primordial: los cambios son la esencia misma de la humanidad, y lo único que puedo hacer es decidir cómo voy a enfrentarlos. Puedo optar por culpar a un tercero, puedo también jugar el papel de víctima, o puedo convertirme en héroe / heroína de mi propia historia. La astrología a través de sus arquetipos milenarios nos enseña el amplio espectro de cuestiones que nos engloban como especie. De esta manera he podido aceptar los múltiples retos que me ha traído la vida; siempre buscando un propósito mayor a lo que me está pasando.
En estos momentos de incertidumbre y con un tiempo regalado a nosotros para hondear en nuevos temas de interés, es un gran momento para ampliar la mente y aceptar nuevas verdades; como podría ser la relación tan estrecha con la energías celestes y los acontecimientos sociales. Hoy el mundo enfrenta algo sin precedentes, y lo más importante de esto y por lo cual quiero compartir estas palabras, es prepararlos para lo que viene. Este será el año de mayor transformación que hemos vivido y se mostrará como el catalizador de la Era Acuariana que desde mi punto de vista, empezará oficialmente el 11 de febrero 2021 con la Luna Nueva y un estelium de 6 planetas en ese signo. Este año toca desconstruir, sacar la podredumbre a la luz y acabar con estructuras insostenibles que hacen de este mundo un castillo construido sin cimientos. Lo más importante de esto es entender, que si pensábamos que sólo iba a ser una cuarentena y regresaríamos a la vida normal, no será así. Los planetas este año están alineados para hacer un trabajo profundo y es momento de entender, aceptar y trabajar a favor del cambio que tanto necesitamos.
Ahora, muchos de ustedes se estarán preguntando ¿cómo todo esto me va a afectar? Y yo te voy a responder, depende. Depende del trabajo que hayas hecho en ti mism@ en los últimos años; si has trabajado en tu oscuridad, si has hecho esos cambios que tu intuición te lleva pidiendo, si has querido alinearte a tu propósito. El 2020 será más difícil para todos los negados al cambio, para los más arraigados a lo material, para los que no saben estar con su propia compañía, para los que no se conozcan por dentro. El trabajo lunar y astrológico que he estado promoviendo, nos invita ciclo con ciclo, signo con signo a buscar un desarrollo personal en distintos aspectos. Donde les recordaba que si no hacíamos el trabajo por las buenas, un acontecimiento exterior nos sería impuesto para hacerlo sí o sí. Es exactamente lo que está pasando con el encierro mundial que estamos viviendo. Ha azotado Incertidumbre-19 y es momento de cumplir con esas tareas que han sido procastinadas.
Ahora hablemos en materia astrológica y entendamos qué demonios está sucediendo en el cielo. Desde hace tiempo astrólogos en el mundo hemos visto que la gran conjunción de Saturno y Plutón en Capricornio del 2020 sería un evento de gran magnitud para toda la humanidad. No sabíamos muy bien en qué forma se iba a manifestar, pero agregando eso al ciclo de 7 años de Urano (revolución y cambios) transitando por Tauro (finanzas, valores, mundo terrenal) nos indicaba que el sistema iba a cambiar. Entendamos paso a paso esta historia. Plutón es el planeta que rige el inframundo, el sótano donde enterramos todas esas cosas sucias, viejas y podridas que no queremos ver. La misión de este planeta es hacernos trabajar con esta sombra, de allí que represente el psicoanálisis (justo además el momento en el que fue descubierto). Plutón es el responsable de que esa mujer con trastornos obsesivos compulsivos por limpiarse las manos, haga un trabajo de penetración en la sombra y el pasado, para entender que el motivo de este comportamiento es un abuso sexual de la infancia. Eso es lo que busca Plutón, desenterrar lo escondido, lo terrible, para lograr el trabajo alquímico más poderoso: convertir basura en oro, oscuridad en luz.
Este pequeño planeta tiene la misión de transformar con este mecanismo los temas del signo en el que está. Sabiendo que Capricornio representa las estructuras y más concretamente las estructuras de poder, podemos entender que Plutón en Capricornio buscará transformar estas mismas. Los gobiernos, los bancos, las oligarquías, el Estado adentro del Estado, los poderes fácticos, con este tránsito de 16 años sacaremos mucho de su podredumbre a la luz para poder así, buscar una sociedad bajo los términos acuarianos de “liberté, egalité, fraternité”. Estamos en plena revolución y no veremos sus resultados hasta dentro de unos años. Lograremos más claridad en 2024 o 2025 cuando Plutón acabe su arduo trabajo en este signo.
Este año es el más crítico en este proceso, porque varios planetas han venido a unir fuerzas con Plutón para esta batalla campal. Ahora mismo tenemos a Marte (planeta de la guerra) y Júpiter (planeta de la expansión y el buscador de la verdad) en conjunción a Plutón, dando más relevancia a estas cuestiones. Ahora todo parece ser una batalla hacia un virus, pero en realidad mucho más será expuesto a la luz. Primero que nada, la fragilidad de nuestro sistema económico. Hoy en día operamos en un modelo basado en deuda. Antes nuestra riqueza se podía transferir a oro, algo tangible, hoy en día nuestra riqueza en bancos y acciones puede desaparecer rápidamente con cualquier colapso de algún sistema financiero. Detener la economía como lo están haciendo hoy en día, sólo expone el hecho que los gobiernos están endeudados hasta los dientes y nos hace pensar ¿cuánto más dinero podrán inventar para el rescate financiero que necesitamos? Estamos en una burbuja y en algún momento eso va a reventar.
Segundo, las teorías de conspiración que apuntan a un virus creado en laboratorio y soltado deliberadamente se hacen cada vez más factibles, y ahora el mundo estará buscando el culpable de todo esto. Ya hay demandas al gobierno chino por no haber actuado a tiempo para evitar la pandemia, y este también ha dicho que los militares estadounidenses llevaron el virus a Wuhan. Todo parece un circo y es difícil establecer una verdad objetiva. Lo que sí sabemos, es que las oligarquías que nos gobiernas son capaces de cosas atroces para sus beneficios. Y que la empresa con la cura del coronavirus ganará millones y millones de dólares, entonces algo con tantos beneficios económicos no podría ser un simple azar. Este año Júpiter, el buscador de la verdad, nos ayudará a desenterrar la terrible corrupción y espero podamos encontrar a los responsables de esta pandemia que desde mi punto de vista, fue provocada.
Tercer aspecto que se une a esto. El cambio climático. Desde hace tiempo he expresado mi rechazo a este sistema de crecimiento consumista desmedido, que ha destruido nuestro planeta. Mi maestro preferido de astrología José Millán, nos dice que ahora vamos a tener que crear un modelo económico basado en el decrecimiento, en la contracción. Algo que se opone completamente a las teorías económicas que apuntan siempre a un crecimiento, entre mayor el porcentaje mejor. Ahora la humanidad se verá obligada a buscar el bienestar consumiendo menos recursos. De allí el minimalismo, vivir con lo básico, necesitar menos, buscar la felicidad en lo simple y no en lo material. Esta obligación a permanecer en casa crea naturalmente un freno en la economía y nos va a llevar a vivir un año de manera más austera y limitada (algo muy capricorniano también).
Es momento entonces de ver más allá del virus, de una cuarentena, de algo momentáneo. El tránsito de Urano en Tauro (del 2018 al 2026) traerá una revolución en el modelo económico, vendrá con ello el blockchain technology, las criptomonedas y un sistema donde el dinero pueda repartirse de una manera más justa. ¿Porqué hoy en día los músicos, poetas, escritores, artistas, ganan mucho menos dinero que los banqueros, financieros, abogados? Que su aportación al mundo es menos relevante y por eso tienen menos? Tal vez sean mis locas ideas, pero yo creo que en un futuro los trabajos de creatividad serán más valiosos que muchos otros, que además serán sustituidos por robots. El sistema cripto traerá cambios que hoy en día no podemos entender, pero de allí la astrología que nos ayuda a analizar comportamientos y posibles movimientos futuros.
Todo esto para ayudarnos entender que las estructuras insostenibles este año o el próximo se van a caer. Y de allí el trabajo que Saturno y Plutón estarán haciendo en conjunto; ayudarnos a purgar, a limpiar, prepararnos sabiendo que podríamos llegar a puntos álgidos de oscuridad. Que desde la intimidad de nuestras casas hasta las esferas altas de gobierno, vamos a estar trabajando en desconstruir todo aquello que ya no necesitamos. Que sabemos que estamos en un tránsito, que en vez de culpar buscaremos cooperar, rendirnos, meditar, aceptar que todo esto que está pasando tiene un propósito mayor. Que toda crisis sucede cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer. Enfrentaremos Incertidumbre-19 con toda nuestra fuerza interna, sabiendo que no estamos solos, que todos como humanidad estamos unidos en esta batalla. Que Incertidumbre-19 nos ayudará a transformar pánico en serenidad, miedo al futuro por paz de saber que una fuerza mayor nos respalda. Nos enseñará el poder de la meditación y la espiritualidad para combatir el estrés, y haremos de la angustia una esperanza de que todo va a estar bien.
El mundo no se va a acabar, y lo que ahora parece como lo peor que nos podría pasar, algún día lo veremos como el mejor regalo que pudimos recibir.
Ánimo, estamos juntos en este.