Los anillos de Saturno son uno de los rasgos más espectaculares del Sistema Solar. Están formados casi en su totalidad por hielo de agua, con una pureza de entre el 95 % y el 99 %. El resto corresponde a pequeñas cantidades de rocas, silicatos, polvo y compuestos orgánicos. Las partículas que los componen tienen tamaños muy variados: desde microscópicos granos de polvo hasta bloques de hielo de varios metros e incluso decenas de metros de diámetro.


















