la pobre víctima que ha logrado interceptar se convierte en verdugo con una rapidez descomunal, ¡perfecto! se muere de ganas por aplaudirle ahí mismo, le está salvando del apuro de una forma tan excepcional, ¡que ni si quiera tiene que intervenir! le deja estupefacto, pero no tanto como la tercera en escena, indignadísima por los insultos que vienen y van. los pétalos se entreabren con intención de soltar algo más, pero rápido se ve arrastrado por la rubia y, por supuesto, se deja llevar. la que lleva la batuta le recuerda un tanto a emily, su mejor amiga, que hubiese reaccionado exactamente igual. ese pensamiento le hace sonreír cuando abandonan la escena y, ahí lo tiene, con un alivio que no sabe ni cómo merece. ‘ espera, espera ’ cuando están a salvo, decide detenerse. la palma se posa en el pecho, demasiadas emociones. ‘ gracias por esto ’ omite que estuvo apunto de morir, pero quizá quedó inherente a su desesperación. ‘ te juro que no sabía qué más hacer … me quería seguir en instagram, ¡a un pobre trabajador! ’ se queja, la irreverencia de las personas con dinero le parece absoluta. ‘ me tienes que dejar compensarte, ¿va? ¿nos tomamos algo juntos? ’ de repente, recuerda un detalle importantísimo: ‘ soy ivan ’