cuando escucha el tono burlón, niega despacio, primero con la cabeza y luego alza la mano. ' ah, ah. ' dice con suavidad, negando ahora con el dedo índice, una sonrisa propia burlona instalada en sus labios. se acerca un poco más al expositor y comienza a enumerar con los dedos, uno por uno. ' primero ' levanta el índice. ' los juguetes no tienen que ser perfectos. para los niños, lo imperfecto es una invitación. completan lo que falta con la imaginación. ' un segundo dedo. ' conocer animales, aunque sea en versiones raras o abstractas, les enseña que el mundo es más grande que lo que ven todos los días. que hay formas distintas, nombres distintos. curiosidad. ' el tercero se suma, manteniendo continuidad en sus movimientos. ' rodearse de cosas suaves, coloridas, un poco absurdas... les da un espacio seguro para proyectar emociones. hablan con ellos y los cuidan. ' baja la mano al final, mirando de reojo a su hija que está todavía eligiendo las cosas que quería comprar, su mochila ya cargando con el llavero del que hablaban.