¿Qué es la filosofía? (Vol. 1)
Muchas veces vivimos convencidos que al concluir los estudios tendremos todos los conocimientos necesarios y suficientes para toda la vida. Sin duda estudiar y adentrarse en cada periodo, autor, estilo, técnica o pensamiento es importante. ¿Pero qué pasa en la realidad? Nunca es suficiente. Las experiencias, las lecturas, las discusiones, los aprendizajes, no son suficientes.
A pesar de haber estudiado filosofía, cada día me repito: no fue suficiente el estudio en la academia. Ni una licenciatura ni un montón de posgrados o diplomados hacen que sea mejor o peor filósofa. Al contrario, tan sólo lo que sale a flote es, de nuevo, esto no es suficiente.
La filosofía, como muchas otras disciplinas, no es solamente la discusión, lectura, redacción o el mero contestar exámenes. Sí, es cierto que la academia la reduce a eso, pero en la realidad, no es así. Es una disciplina que exige mucha concentración, insistencia, relectura, reformulación de preguntas y sistemas. Es una dedicación que frustra, agota, pero también estremece. La filosofía no busca la verdad, sino cazar preguntas para someterlas, desmembrarlas, aniquilarlas. Así como el arte incita la paciencia y la escucha, la filosofía, por la que yo me inclino, también desmorona toda doctrina, ideología y conocimientos, no porque sean inferiores, sino porque los somete a su escrutinio: a la pregunta.
















