Entre toda esa indiferencia, existĂa el resquicio de un amor lejano que nunca pudo llegar a ser. HabĂa un sentimiento escondido que no sabĂa si querĂa hacerse notar otra vez, o cerrar los ojos y desaparecer. No tenĂa claro si le seguĂa importando, o si ya le daba exactamente lo mismo.
A veces dolĂa y otras no. A veces sentĂa la nostalgia de quien se arrepiente de haber perdido algo y necesita volver a buscarlo; otras, sentĂa ese frĂo que siempre anda acompañando a los finales, que no sabes si es felicidad porque por fin se ha terminado, o tristeza, precisamente por lo mismo. A veces los pensamientos la devoraban por dentro y otras, sabĂa que la Ășnica manera que habĂa de poder encontrar la libertad, es que el olvido llamara a su puerta. Y cuando la distancia se interpuso entre ella y sus ganas de volver, supo que ya no habĂa vuelta atrĂĄs.















