Cuando empezó el 2017 jamás pensé que cambiaría tanto mi vida. Estoy con alguien que hace que el futuro se vea prístino, calmado…como siempre quise. El periódico donde laboré por un poco más de 5 años, me botó intempestivamente. Mi emprendimiento (negocio, business, camello alternativo) teniendo cada vez más pegue.
Y fueron esas circunstancias las que me hicieron decidir por mudarme a Salinas, sí señores, peninsular, jajaja. Pero al menos rodeada de gente que me quiere y apoya.
Ya mismo cumplo un mes acá. No diré que todo es fácil, de hecho aún me aterra esto de empezar de cero en un lugar distinto, pero algo que he aprendido de mí misma, es que no soy de quedarme en el mismo lugar con brazos cruzados.
Obviamente cuando me despidieron tuve un leve sentimiento de tristeza que duró 5 minutos, pero el 99% era felicidad pura y una sensación de libertad.
Durante los últimos 3 años tuve que soportar los comenterios discriminatorios o misóginos de personas como el jefe de redacción de la edición impresa, o el editor de la web; todo en base a un chisme de un excolega de la sección de espectáculos que tuvo el descaro de decir en Recursos Humanos que no iba a trabajar porque me quedaba tirando con “mi marido”, mientras él planificaba sus vacaciones en Viña del Mar. (Los que me han seguido a través de los años en este blog o me conocen en persona, saben que mi madre murió en esa época y fue un periodo duro donde no pensé que sobreviviría sin ella).
Pero bueno, el mundo está lleno de gente mal intencionada, enferma, prejuiciosa, chismosa, que no calculan cuanto daño hacen con sus comentarios y rumores. Durante tres años aguanté eso. Ahora lo puedo decir porque ya nada me ata, porque soy libre…y porque soy feliz.
Durante los últimos tres años viví inmersa en un estanque de tiburones y que sólo por mis amigos, más las terapias psicológicas y psiquiátricas pude salir adelante, a crear un nuevo tipo de confianza en mí misma, una lección que estoy poniendo en práctica en este paradiso.
A esas personas, gracias por haberme destruido a diario porque supe resistir a sus malas energías, a su egoísmo…a esa retorcida y podrida personalidad que los caracteriza. Hey dude, I made it!
Pero ahora estoy acá. Me compré una bicicleta con la que me movilizo por Salinas, estoy comiendo más saludable, ya no tengo tantos dolores corporales productos del stress, trabajo a mi propio ritmo, ya sean las clases de danza o como community manager.
High by the beach – Lana del Rey
Ya sean los días nublados o la luz del atardecer, son cosas que ahora agradezco y valoro. Cosas que la ciudad, con todo su cemento y ruido no permiten al ser humano avanzar…digievolucionar, cambiar su vibración.
Agradezco todo lo aprendido en el Manso, pero no lo extraño (bueno, a mis gatas, el sushi de Saitama y la pizza de Pizza Alta).
Saben, me gusta lo que avisoro…eso que solo llevo un mes, ¡qué será de lo que falte!
Nuevos comienzos…como me gustan Cuando empezó el 2017 jamás pensé que cambiaría tanto mi vida. Estoy con alguien que hace que el futuro se vea prístino, calmado...como siempre quise.