"¿Será que tienes razón? Tienes cara de tener muy buen gusto— así que no te quitaré la oportunidad de demostrármelo," aún más decidida, se encaminó con él al lugar de donde venía la supuesta sugerencia. En el fondo, sabía que podría prescindir del llavero, el problema es que su orgullo le decía lo contrario. "Aunque me intriga... Si hay otros más bonitos, ¿por qué te has decantado por este? ¿Qué tiene de especial?" Soltó la pregunta como quien no le interesa mucho la respuesta, sólo por dejarla flotar en el aire. No parecía el tipo de artículos que un hombre de su porte quería usar, aunque eso sería un poco estereotipado de su parte...
¿Y si sólo le gustaban las cosas tiernas?
Mirándolo de reojo, y mordisqueándose el interior de la mejilla, trató de imaginarlo entre sus pertenencias. A menos que— ¿podría ser para alguien más?
A mitad de camino, su atención fue llamada fue llamada por una marmota que no era Phil. Con ceño fruncido, y boquita formando una curva descendiente, lo levantó acomodándolo a la altura de él.
"¡Ah! ¡Este es una copia de ti!" La efusividad en su voz fue imposible de ignorar.
había oído aquello algunas veces, que tenía buen gusto, pero era tantas como la que había sido criticado por sus elecciones 'todo depende de la perspectiva y que tenga en mente' algunos le dirán sobrio y otros le halagarán por elegante. mas nunca alcanzaría un punto intermedio ni se dejaba inflar el ego por halagos externos. nada parecía tocarle en profundidad ni provocarle emociones demasiado distintivas. 'eso mismo me pregunto' confesó mirando el llavero entre sus manos, buscando el detalle que había cautivado a clara para escogerlo entre tantas opciones similares. 'no fue una elección personal' confesó finalmente 'estoy cumpliendo con un recado bastante específico y mi comodidad depende de ello' exageró con un toque de humor, aunque su semblante perduró serio. aquella mujer se acordaría de ello por lo que quedara de la semana y estaba seguro que eso se reflejaría en cómo se dedicaba a cumplir sus labores.
próximo intercambio no hizo más que confundirle, como si tardase en identificar que le estaba comparando con un llavero. apenas movió su cabeza hacia ese lado, observando el mismo que –obviamente– negaría cualquier parecido posible '¿de mi?' dudó, buscó la necesidad de volver a escuchar por si algo en sus sentidos le había engañado 'estoy seguro que me veo más encantador que eso´ protestó, como si fuese una ofenda 'es bastante feo también' añadió, desaprobándolo y continúo su cháchara con bastante ocurrencia 'pero ahora que lo tiene entre sus manos, tendrá que comprarlo, políticas de la tienda' y ladeó su cabeza buscando complicidad de quien les atendía y que parecía muy dispuesta a seguirle el juego.












