Querido B,
Esta será la última vez que te dedico una carta.
Te he dado todo de mí, amor, incluso más, y nada es suficiente. Mi corazón te pertenece, pero sé que el tuyo nunca será mío.
Llenaste de color mi existencia. Me hiciste conocer una parte de mí que no sabía que existía. Y te agradezco por ello.
Fuiste, eres y serás una pieza importante en mi existencia, en mi crecimiento y en mi corazón. No puedo arrancarte, y tú mejor que nadie sabe las veces que lo he intentado.
Me aferro a ti.
Quisiera dártelo todo. Quiero verte feliz, quiero saber que has logrado encontrarte a ti mismo, al amor y la felicidad que tu corazón necesita. Pero sé qué yo no soy la persona para hacerlo.
Te lo diré una última vez, con todas sus letras:
Me enamoré de ti.
Perdón.















