Siempre vuelvo, entre las montañas y las olas intensas.
No podemos decir que el tiempo permanece igual, sucesos que trascienden mi entendimiento se mueven y la densa niebla me llama de nuevo a contemplar mi existencia desde otro plano.
Las protecciones se quiebran y los movimientos telúricos presagian el cierre de un ciclo, con él aparecen nuevas conexiones, vestigios de un cielo que se comporta diferente.
Intenté manejar las raices y pude hallar en sus alrededores mucho fango, mucha "mierda" porque lo soez solo refuerza la crudeza de esta roca que sostengo.
Todo se repite, pero Yo tengo la habilidad de cambiar.
Incluso ante un panorama oscuro reconozco que estoy llegando a unos niveles de profundidad sumamente densos, no hay manera de naturalizar el abuso, de censurar las lunas que se presentan, en mi habita un ciclo de repetición enorme, dónde yo mismo soy víctima y victimario, elijo ser contestatario.
Creo que en este nivel el Karma se está equilibrando, de mi depende que la balance se incline hacia el Dharma.
Mundus en época mundialista, de rituales y conflictos geopolíticos, desastres y la materia tragándose a si misma en una vorágine de expresiones diversas, la moral está en la calle, en desarrollo como las noticias.
Levatus tenso, con unos significados agotados y sueños turbios, conexión profunda con las figuras divinas, con las energías sensibles y las intenciones siguen haciendo conexiones, desapegandome del deseo aunque cueste, pues todo deseo es fuente de sufrimiento.
Que las Causalidades no guíen y las Sincronicidades nos conecten, que las Oportunidades aparezcan y los talentos se desarrollen, pues NADA es inútil.















