valscttler:
se dirige en aspectos de recién levantado al lugar de lavander, deseando poder expresarle cuan encantado está con el regalo que le dio por su cumpleaños. sin embargo, detiene emoción en cuanto es consciente de que puede estar recibiendo a alguien más y que su llegada espontánea terminaría arruinando una parte del supuesto encuentro. son épocas en las que golpear la puerta es ideal para ambos. así que lo hace. ‘ ¿se puede? ’ prolonga la e un poquito, mientras da dos toquecitos a la puerta con su mano libre. la otra sostiene un pequeño trozo de pastel que viene comiendo desde su casa. ‘ soy val ‘ por si las dudas aclara. @lavstock
Lleva levantada hace un par de horas, después de un largo baño donde ha barajado de qué formar llegar al otro, no tiene que pensar más porque aparentemente le han leído la mente. “¡Por supuesto que se puede!” A lo mejor no siempre, pero ese día, en ese momento en especial, sí que se podía pasar, después de todo estaban de manteles largos por la celebración del masculino. Abre a trompicones la puerta (era la emoción, no se pensaba disculpar), saltándole casi encima tan pronto se reveló la silueta. Tiene cuidado porque ha visto el pastel, aún así no desiste a la idea y su mano acaricia de arriba a abajo la espalda del mayor. “¡Feliz, feliz vida!” No quiere arruinar sorpresas, en dado caso que no se hubiera percatado aún, pero la curiosidad la tiene demandada. “¿Qué te pareció, eh? ¿Te--te gustó?”












