Juntitos, los dos.
Me pongo a pensar y me parece re loco como terminamos juntos vos y yo, mi amor. Una noche te vi en ese micro, volviendo de estudiar y me sonreíste. Me encandilé por tu sonrisa hermosa.
Tal fue la conquista del destino que te interpuso en mi camino una y otra vez. E inevitablemente, otra noche, nos conocimos de verdad y no de vista.
En algún punto nos besamos; en otro dijiste que querías hacer más cosas conmigo y de ahí nos embarcamos a seguir. El resultado fue maravilloso, bebé. La vida con vos comenzó a sonar más tranquila, como una tardecita de mar cálida.
Me enamoraste, Sasa, me conquistaste a besitos. Capturaste mis deseos, te volviste una contención hermosa. Mi maravilloso amor. El chico que amo y la ilusión de todo lo que nos queda por delante. No puedo explicar cuanto lo hago, no logro expresarlo en su magnitud. Son sentimientos encantadores que me fascinan. Me siento nefelibata ante lo inefable. Enamorada como joven. Ilusionada como niña.
Te amo con todo lo que puede amar una chica; con su corazón y sus sueños de amor más vivos que nunca. Te amo, Luna de mi vida.
14 de febrero de 2026.



















