Según Brené Brown, el pertenecer y el amor son necesidades irreducibles para todas las personas, y que, en la ausencia de amor y pertenencia, siempre hay sufrimiento.
Quise empezar este blog (sin ser completamente consciente de ello) para pertenecer, compartir mis sentimientos y cosas que me agradan de alguna u otra manera, pero no sabía cómo llevarlo. Los algoritmos hacen que las redes sociales nos consuman y sentía que al postear me terminaban de consumir:
¿Se entenderá el mensaje? ¿parece pretencioso o sí logró transmitir lo que quiero? ¿se ve mal mi cara en esa foto? ¿si en persona no me veo igual que pensarán?
Hoy creo que quiero compartir lo que siento más humano, esas cosas intrínsecas a mi persona que tal vez la rutina no me deja saborear, partes de mi que aunque no logro mostrar día con día, existen y me complementan y quizá resuenen en quien llegue a verlas.
Dejo las preguntas:
¿Tiene sentido usar las redes sociales si no nos conectan y en su lugar nos hacen sentir alejados de nosotros mismos y del resto?
¿Consumimos redes sociales o estas consumen nuestro criterio, creatividad y humanidad?
Foto tomada del libro “Botanicum Activity Book”














