Estoy sentado en aquella banca, mirando el cielo nublado y la hermosura de las copas de los árboles delineadas contra el cielo, oyes la vida latir en el viento y el tierno vaivén de las hojas en movimiento, se funde la verde vida en el aire que entra a mis pulmones y la paz de la naturaleza hace su morada en mi centro… está a punto de llover y se empieza a sentir el frío, saco mi abrigo y me pongo, antes de que el cielo actúe, me recuesto en la banca, cierro los ojos y me relajo, mi ansiedad se va esparciendo en el aire, el estrés va disminuyendo en la zona de mi nuca y las frustraciones van desvaneciendo poco a poco de mi cabeza, empiezo a sentirme mejor y sonrió. Abro los ojos y empiezo a sentir la lluvia, las gotas de la lluvia corrían ligeramente por mi rostro y visualizándome, se desplazaban de un lugar a otro, pareciera como si fuera una carrera para ver quien llegaba más rápido hacia el suelo, me levanto y me despido de mi lugar favorito, pero antes de haberlo hecho le pido mil disculpas por no haber venido por mucho tiempo, no es que me haya olvidado sino que andaba por otros rumbos, pero ya estoy de vuelta le dije, que pronto vendré y necesitaré este lugar para algo especial, espérame, si?. Me fui caminando y había un olor agradable, el aroma a petricor que desprende la lluvia al chocar con el suelo seco, me produce una calma difícil de traducir, que empiezo a mover mis manos como si estuviera tocando alguna pieza musical de piano y mis pies se mueven al compás de una melodía, y al hacer esto, puede parecer una locura o sea algo “raro” pero disfrutaba hacerlo. No recordaba cuando fue la ultima vez que camine bajo la lluvia, pero paso mucho tiempo que no lo hacía y hasta ahora lo sigo gozando. Antes de llegar a la salida y aquella roca de mi lado izquierdo estaba alguien mirando el cielo y alzando sus brazos hacia los lados—Qué haces aquí, te vas a resfriar—dije. Tenía la corazonada que ibas a estar aquí, así que vine acá, y que? Tú no te vas a resfriar?—respondiste. —O sea si, pero con una inyección se me pasa jeje, pero qué haces aquí.— respondí. —Que sientes al hacer esto?—. —Pues… siento una sensación maravillosa, siento la conexión con la naturaleza y es de las mejores formas de sentir que estás vivo, también es una sensación rara, es una mezcla de sentimientos, así como la música, pero más profundo, me hace sentir que estoy libre, me da paz, tranquilidad y me produce alegría, eso es lo que siento. —Oww que tierno, parece algo loco, pero es muy bonito, es la primera vez que veo eso y escucho de alguien, yo nunca estado así en la lluvia, pero al verte por un momento, quise intentarlo y comprender por qué lo haces, pero al decirme que sientes, empiezo a entender algo.— Te acercas a mi y me das un abrazo, un abrazo que necesitaba hace mucho tiempo, pero no recibía uno por qué no me gusta mucho el contacto de las personas por la ansiedad, un abrazo que te transmite una energía y te hace sentir una magia que no sabes como explicarlo, un abrazo que acaricia tu alma y proporciona un refugio en sus brazos, un abrazo con un gesto pequeño repleto de sentimientos que cura y recompone a nivel emocional, fue un abrazo para sanar cosas que no hablan con nadie…