Les voy a contar una historia... dos, en realidad.
La primera parte por allá por el 2022, cuando -aún- muy joven me di cuenta de que había cierto placer en lanzarse al mundo a vivir aventuras solo. Me embarqué en un tour astronómico lleno de miedo e inseguridad, pero, una vez allá, me entregué a la belleza del cielo nocturno. Quedé tan maravillado, que me prometí que, si algún día llegaba a conocer a alguien especial, la invitaría a vivir esa aventura una vez más conmigo. Así fue como 3 años después fuimos juntos a la montaña a maravillarnos con el paisaje estrellado.
La segunda, mucho menos personal, es contarles acerca de las Pléyades, el cúmulo de estrellas que estamos viendo en las fotos. La mitología cuenta que éstas eran siete hermosas hermanas, hijas del Titán Atlas y de la ninfa marina Pléyone. Servían a la diosa de la caza, Artemisa, con quién compartían dicha afición y llevaban por nombres (y por lo tanto sus estrellas también) Maya, Celeno, Alcíone, Electra, Astérope, Taigete y Mérope. Esta última es la única de las siente hermanas en involucrarse con un simple mortal, Sísifo, razón por la cual su estrella se pierde a la vista humana por ser la que menos brilla, por la vergüenza, en el firmamento.
Se cuenta que éstas hermanas eran tan hermosas, que dicha cualidad también fue su perdición. Tras recibir Atlas el castigo de sostener en sus hombros el mundo, un día, junto a su madre, se encontraron con el lujurioso gigante y cazador Orion, quién se enamoró de inmediato. Fue tal la obsesión con las ninfas, que las persiguió durante siete años, y, en su desesperación por escapar de su acosador, las hermanas suplicaron a Zeus que buscara una solución. El Dios finalmente decidió convertirlas en palomas para que pudieran escapar. Las hermanas volaron muy alto hacia el cielo hasta transformarse en estrellas, donde se colocaron en el lomo del toro (constelación de Tauro) para que éste las protegiera, pero es tal la osadía de Orion, que el gigante incluso en el firmamento las persigue. Así es como en las noches podemos ver cómo aparecen en orden entre las estrellas las Pléyades, luego el toro y finalmente el gigante Orion, quién aún a día de hoy persigue a las bellas hermanas...













