Me gusta pensar de que somos hijos de las estrellas, en una forma metafórica; nosotros somos el universo tratando de conocernos a uno mismo, pero ¿qué pasa si las uniones de un cuerpo forman un cosmos? ¿Le damos vida a otros?
(...) No me sorprende que la colisión de algo en el espacio dé como resultado a algo mucho más maravilloso. El ciclo de vida de una estrella termina en un agujero negro, en una estrella de neutrones o una enana blanca. Si somos hijos de estas, entonces nunca morimos, permanecemos ahí.














