Yo misma, otra vez.
Mi Ăşltima noche de vacaciones fui a despedirme del Caballero, me recibiĂł con una carita triste y una mala noticia, uno de sus caballos habĂa muerto. Nos quedamos charlando un rato cerca de mi casa y a la despedida tras algunos abrazos puse mi mejilla para un beso tras del cual me gire para decir adiĂłs y me sorprendiĂł otro beso, un beso que accidentalmente recibĂ en los labios.
Me fui a la playa a despedirme de los amigos que hice a lo largo de esas dos semanas, de repente sentà que alguien me tiraba de la coleta, era Andrés, pero eso sólo era el comienzo de un comportamiento algo extraño.
Mi Ăşltimo dĂa de vacaciones fue bastante fuerte, descubrĂ el por quĂ© de ese comportamiento tan extraño y tambiĂ©n encontrĂ© un pedacito de mĂ que estaba escondido bajo todos los lĂos amorosos en los que me habĂa estado metiendo. La razĂłn de por quĂ© AndrĂ©s andaba tan raro eran lo celos, la noche anterior habĂa visto toda la escena desde lejos, sobre todo el beso con El Caballero, y lo que suele pasar cuando uno ve las cosas de lejos es que no ve bien, o exagera un poco las cosas. Me costĂł bastante hacer que se le pasara la rabia, y eso incluĂa dejar de lado mi orgullo y soltar algunas lagrimas. En medio de un abrazo de reconciliaciĂłn tras una acalorada conversaciĂłn, encontrĂ© ese pedacito de mĂ que andaba perdido en algĂşn lugar de mis recuerdos. ÂżQuĂ© se suponĂa que iba a pasar ahora?, yo me regresaba a mi ciudad, Ă©l se quedaba en la suya, ÂżquĂ© pretendĂa yo?, Âżque se enamorara de mĂ?, Âżque me esperara?. Yo no pretendĂa nada de eso. Me di cuenta de que si Ă©l salĂa conmigo no lo harĂa con nadie más, y me di cuenta que es algo que yo no hago hace mucho tiempo, salir sĂłlo con una persona. Me sentĂa tan asustada de estar sola que si alguien se iba de mi lado buscaba a alguien más, y si alguien regresaba cuando yo estuviese sola le aceptaba de nuevo.
Después de tanto tiempo, ya no tengo miedo de estar sola, por fin me siento cómoda estando sola.
Por fin soy yo misma, otra vez.
M.












