Nadie escucha
- Me encanta lo que hacés, vamos a hacer cosas increíbles juntos… ¿Qué es lo que hacés?
La frase es una generalización de algo que estoy viendo cada vez más a menudo y que refleja lo aturdida que está la gente en tiempos donde teóricamente los mecanismos de comunicación permiten que estemos al tanto de todo y más conectados que nunca en la historia.
Moneda social que no convierte
El problema no es la herramienta. El problema es lo que hacemos con ella. Y lo que hacemos con las redes sociales es mirarnos el pupo. Publicar nuestra foto en el gimnasio o tomando un trago porque se supone que eso nos da “moneda social”, nos hace quedar bien, cool, atractivos y deseables.
Aunque en el fondo no sabemos bien si está causando ese efecto o uno contrario. Y en el fondo -como no escuchamos ni empatizamos con el destinatario- no sabemos si el destinatario está pasando por un proceso donde lo que menos le importa conocer es cuánto cardio hiciste o cómo se siente tomarte un daiquiri en Cancún.
Diálogo de sordos
Hay una necesidad inmensa de empatía en medio de tanto ruido. Una necesidad inmensa de mirarnos a los ojos. De hacer silencio. De escuchar antes que hablar. De ponerse en los zapatos del otro e interpretar qué le pasa, necesita, siente.
No estoy hablando de negocios, pero sí. Cuando nuestro producto no se vende como quisiéramos, cuando nuestras campañas no terminan de convertirse en ventas, cuando los contenidos no impactan lo suficiente, también está fallando la empatía con el cliente.
Lo que es peor, por obra y gracia de los algoritmos, siento que a veces la falta de empatía y los discursos de sordos se viralizan y convierten a los amantes de su pupo en influencers con pies de barro.
Pa recordarme, para pedirte
Estoy escribiendo esto para recordarme lo mucho que tengo que trabajar en la empatía. Lo estoy diciendo porque también tengo unas ganas enormes de sentir la empatía ajena.
En tiempos donde tenemos todos los medios imaginables para conectar, practicar el modo pausa de vez en cuando, sacar los ojos de la pantalla y sostener la conexión visual con quien está presente y buscar empatía nos va a hacer mejor como seres humanos y como tribus de seres sociales, que es lo mejor que tenemos.












