Ocho cosas que aprendí en SocialTIC (+ una historia)
Una de mis preguntas favoritas para hacer a otrxs activistas es qué les hizo llegar al camino en el que están. Creo que si pudiéramos destilar esos chispazos, motivaciones ingenuas y torrentes de emociones, podríamos traer a más personas al lado oscuro.
Yo tenía 14 años cuando supe que quería cambiar al mundo usando la tecnología. Desde ese momento, me hice voluntaria de cuanta campaña gringa me encontraba en Google (porque a esa edad me era más fácil googlear que preguntarle a mis vecinos); y de alguna manera aprendí sobre el uso de mundos virtuales en la educación, administré un "MySpace pero para jóvenes activistas", y hasta terminé tallereando con niñas del Medio Oriente y jóvenes de Boston en temas de TIC y juventudes.
Y no es que México no me interesara; más bien, yo en mi ingenuidad adolescente creí que nadie estaba haciendo nada así. Tuvieron que pasar ocho años para que me diera cuenta de que no era necesario ver hacia afuera; que en mi contexto era posible aprender y aportar. Esa época de mi vida que llamo el oscurantismo tecnogringo llegó a su fin gracias a una coincidencia gigante.
Gracias a Alfredo Narváez, le mandé a Juan Manuel un mail para preguntarle que qué onda. Creí que jamás me contestaría, pero no sólo lo hizo: también me enlazó a como 15 proyectos de TIC para el cambio en México y América Latina. Creí que iba a llorar.
Una charla de café después, por razones que no me explico aún, el de los 15 proyectos en un mail me ofreció mi primer trabajo en México; el primer trabajo de verdad después de la universidad.
Creo que ahí sí lloré.
Pero lo cierto es que no hubo mucho tiempo para llorar. Si me mandó 15 enlaces, fue porque estaba trabajando en al menos 8 proyectos en ese momento. Y ésa se convirtió en mi vida también.
Por mucho, los dos años y medio que pasé en SocialTIC han sido los de mayor crecimiento y satisfacción en mi vida, y nunca podría escribir lo suficiente para plasmar todo mi agradecimiento por esa oportunidad. Así que mejor haré trampa y les compartiré una lista de las ocho cosas más importantes que aprendí en SocialTIC:
– La importancia de ser estratégicos en cómo invertimos tiempo y esfuerzos
Amigos, amigas: causas dignas e ideas geniales hay hasta para regalar. Lo que no hay: recursos. Al decidir dónde asignarlos, siempre debemos tener en mente una estrategia a mediano-largo plazo; de otra manera, pasan los eventos y los tuits y todo y sentimos que no logramos nada.
Estrategia. Como la que promueve Infoactivismo.
– Ninguna inversión en documentación será suficiente
La verdad, hay mucha gente haciendo muchas cosas espectaculares de las que nunca nos enteraremos… Y hay mucha gente que deseará saber exactamente cómo hicimos algo.
Me gustaría poder regresar en el tiempo y documentar más de esto en SocialTIC, pero creo que me llevo satisfacción al ver mis posts en Infoactivismo, mi documentación sobre ciberbullying, la entrevista de INEGI Fácil (qué difíciles son de entrevistar, muchachos) y, sobre todo, mis materiales didácticos como el módulo de seguridad para principiantes (que, puedo presumir, ha sido implementado ya en Colombia, República Dominicana y Filipinas).
– Todos tenemos algo que contribuir (pero la sociedad civil sí necesita más gente buena en administración)
Hay quienes piensan que la única persona que debe decidir en un proyecto de tecnología es un ingeniero, y lo cierto es que he visto contribuciones espectaculares de personas de contextos varios que ni un equipo entero de ingenieros habría podido anticipar. Esta faceta de la tecnocracia no nos está ayudando mucho.
En una nota relacionada, he visto a las mentes brillantes de mi generación mal ejercer grants no por mala voluntad, no por ignorancia… sino porque no saben nada de administración.
La verdad es que yo tampoco. Y por eso agradezco a Juan por traer sus habilidades de administración a este giro. Nunca nos faltó lo que necesitábamos para trabajar, y por eso siempre estaré agradecida.
– Hay que saber navegar formatos de trabajo y encontrar manera de sostener procesos a largo plazo
Las aulas universitarias no pueden cumplir todos los propósitos, pero los hackatones tampoco. Y si vas a optar por un hackatón, ¿en qué te limita abrir la opción a desarrollo, o enfocarte en prototipos?
Tenemos que dejar a un lado nuestro formato favorito y pensar qué formatos (porque siempre son varios) son necesarios para cumplir el propósito – especialmente a largo plazo, que es la única manera en que veremos cambio real.
– Hasta en TIC estamos parados en hombros de gigantes.
Parecería que todo lo que estamos haciendo en un campo "tan nuevo" es revolucionario, una genial reinvención de la rueda y único en su especie. Lo cierto es que no. Todo lo que hacemos está enmarcado en una tradición de visiones sobre la tecnología, e incluso sus facetas más recientes tienen representantes que recuerdan el inicio de las discusiones hace veinte años.
Que no nos deslumbre la novedad.
– No es la tecnología. Es la gente.
Yo no sé qué hemos visto las y los hippies de TIC para el cambio, pero ésta es posiblemente la frase más sobreutilizada en conferencias y reuniones de comunidad. Parecería que ya es un consenso y lo sabemos y no tendríamos por qué repetir. ¿Por qué repetirla aquí?
Porque siento que nuestras buenas intenciones no se están cristalizando en este sentido. Necesitamos más maneras de poder investigar el impacto social de lo que estamos haciendo.
– Los movimientos sociales son familias
Cuando voy a talleres, marchas, eventos de comunidad y juntas tediosas o inspiradoras, no me encuentro a personas del mismo oficio. Me encuentro a amigos queridos que comparten ideales conmigo.
En SocialTIC específicamente me encontré una familia que siempre soñé: la gente con la que puedes ir a comer, fangirlear al hablar de herramientas, trabajar hasta horas absurdas de la noche… y especialmente a la hermana infoactivista a la que siempre quise tener.
No pensemos en términos de beneficiarios o aliados: la verdad, somos familia.
– No es suficiente trabajar con adultos; también trabajemos con jóvenes
Y, en esa línea, mi último aprendizaje y también la razón por la que escribo este post: muchas de las cosas que trabajamos en contextos de adultos agentes de cambio son urgentes para jóvenes también. Los jóvenes también deben pensar estratégicamente sobre sus usos de TIC, aprender a verificar datos, saber lo básico sobre su privacidad y seguridad en los servicios que usan.
En esa trinchera empecé, y salí un tiempo para aprender de TIC para el cambio en general. Es hora de volver – esta vez con más aprendizajes de los que puedo enumerar aquí, y con el conocimiento de que somos muchos en esta batalla – y que SocialTIC siempre será mi familia.
Y es que, después de haberla buscado durante ocho años, será imposible olvidarla.
Estaré enfocando mis esfuerzos de TIC ahora en temas de juventudes y creación de contenido con UNICEF; cerrando una investigación sobre educación en datos con Open Knowledge Foundation; involucrándome en proyectos varios de TIC, género, DSyR y juventudes, y tratando de construir y documentar más procesos de aprendizaje e investigación. Estaré compartiendo en mi sitio personal y en Twitter.












