EL LADO OSCURO DE LA INDUSTRIA DEL ENTRETENIMIENTO
Día a día en la TV, radio, lectura, cine… nos saturan con información basura con el fin de distraernos y no hacernos pensar. Nos transmiten música sencilla, series y películas que resultan atractivas por su simplicidad, ya que es más fácil llegar a las masas con algo que no requiere esfuerzo mental. Porque la industria busca lucrarse por encima de la cultura y la sabiduría, que no sale nada rentable a fin de cuentas. Hoy en día la calidad de un libro, o una película es valorado en base al número de ventas más que al propio contenido, el tiempo de trabajo, el esfuerzo detrás y sobretodo el mensaje que esconde. Estos aspectos pese a que considero que es lo que de verdad determinan la calidad a una obra pasan a un segundo plano. Al final nos ofrecen productos que mueren cuando la tendencia cambia, en vez ofrecer obras de arte, que aún con el paso de los siglos perduran. Poco a poco vamos saturando nuestra mente de datos innecesarios, ya que es algo adictivo porque después de sobrecargarnos por exceso de productividad buscamos desconectar. La industria del entretenimiento sabe cómo funciona el sistema; que tras horas acatando órdenes de quienes creen sentirse superiores por tener poder económico para controlar a personas de "menor" nivel de vida y así seguir haciendo crecer su imperio cíclico de beneficios y pérdidas; sólo buscamos evadirnos de pensar que trabajamos para ser libres. Pero esa libertad nunca llega, porque todo funciona en base al dinero, ya que es un bien no renovable que desgraciadamente mide el valor de todo, y lo necesitamos para vivir. Entonces usan sus armas, estímulos que nos llamen la atención pero que no nos aporten nada nuevo, para seguir abstraídos en nuestra propia ignorancia; mezclados con publicidad, para seguir consumiendo y seguir siendo esclavo del circulo vicioso del consumismo. Porque al final tras haber vivido siempre esclavizados, lo que acabamos buscando instintivamente es no pensar.

















