Crear, reir, florecer. Tuve tiempo porque quise tenerlo. Fui a un fogón en la huerta, cantamos a la luna, me regalaron una mano tallada en corcho, una caléndula y una amapola que se deshojo, pero que está bien, porque me representa la mutabilidad e inestabilidad de las cosas, el curso de la vida, el desapego, dejar ir lo que quiero. Presenciamos un cumpleaños en la calle con ceci y subimos a un colectivo con mucha buena onda, a ellos también les compartimos música y poesia. La felicidad compartida con extraños te deja esa certeza de que el mundo no es tan de mierda como te cuentan. Ayer fue mucho amor y asà deberÃa ser cada dÃa para todos.











