📍 𝗗𝗢𝗥𝗠𝗜𝗧𝗢𝗥𝗜𝗢𝗦. las vueltas de aquí para allá, organizando y empacando no eclipsó silueta de tercero en la habitación. le envió un mensaje de texto minutos atrás, ¿qué decía? tres cortas palabras; ven a verme. no tenía que añadir más nada, receptor captó la intención de este, encontrándose cara a cara con la persona que durante estadía en dinamarca provocó cortocircuito en psiquis. ‘ viniste pronto, ¿terminaste de empacar? ’ silenciosos los pasillos comparados a días anteriores. izzak seguramente de los últimos en abandonar academia, invitándolo a entrar cuando cerró la puerta detrás de sí. ‘ te tengo un regalo, mas no sé si te guste. ’ @dcminikv
al llegar al sitio de invitación, no dudó en situarse contra el marco de la puerta observando la situación frente a el y contrario que parecía en demasía entretenido con sus propias cosas. no podía negar que despedidas y fin de ciclo despertaba una angustia en su interior que se había encargado de enmascarar en cada oportunidad. incluso ahora que prevalecía con una sonrisa tintada en su rostro 'no soportaba más ver esa valija en mi habitación' explicó razón por la cual huyó apenas recibió aquel mensaje. '¿un regalo?' y al avanzar al interior de la habitación, recorrió la misma sintiendo los vacíos que ahora quedaban en ella penetrarle con incertidumbre. no dudó en acercarse y observarle en aquella proximidad '¿un beso?' canturreó, desviando la mirada con el juego encendido en sus pupilas.
‘ eh, claro― un regalo. ’ cuando salió a comprar su boleto recorrió varias tiendas. principalmente en busca de obsequios para seres queridos y amistades; chocolates, cafés. sus peticiones absurdas y sencillas de complacer hasta que divisó colección de hoodies y chaquetas para la temporada otoño/invierno, girando a la mitad por la disminución de sus pasos. dominika además de ingresar a campo visual, también lo hizo con el corporal, probando quizás los límites que anteriormente fueron cruzados, posando ambas manos contra sus costados. al apoyarse de las esquinas de escritorio, pudo encerrarlo en sus brazos, inclinando unos milímetros el cuello. no tenía escapatoria con alemán rodeándolo. ‘ ¿tanto te gustó besarme? ’ conocía la respuesta a su interrogante, cortando cualquier réplica de raíz al adueñarse de aquel par de rosáceos. las reglas de las academia ya no tenían efecto alguno en ellos, moviéndose en honor a sus instintos más básicos por tal vez, última ocasión. besarlo era como una sentencia de vida, su dosis de serotonina que descubrió demasiado tarde, tomándolo del mentón antes de separarse acompañado de húmedo sonido. ‘ esto no fue lo que arreglé. ’ susurró y retrocedió, originándose atrevida curvatura que marcó hoyuelos, sacando la bolsa detrás de la cama. ‘ se acerca la temporada fría y, creo que te verás guapo con ellas. ’ la colocó a un lado de madera en caso que decidiera no aceptarlo, encogiéndose de hombros mientras lamió sus propias carnosidades. aún podía saborear la sedosidad de contrarias, peinando mechones de cabello hacía atrás. ‘ solo acéptalo sin pensarlo mucho, ¿sí? ’
era curioso como la academia seguía sorprendiéndole, un obsequio siempre generaba aquella luz en su propia mirada. una ilusión innegable para alguien que no recordaba haber recibido muchos regalos de cumpleaños y sus navidades habían sido ausente de todo deseo navideño. sin embargo, distracción con izzak era innegable. mas cuando se sintió preso de su propio agarre. divertido, inesperado. habían tantas emociones que ahora describían sus encuentros y ya no huía de ellas. 'más de lo que me habría imaginado' y eso que cuando su atención comenzó a tergiversarse, anheló aquel contacto que ahora obtenía con mayor suavidad y deseo. perderse entre sus carmines, rozarlos y recorrer cada milímetro nunca había estado en sus planos. su acercamiento a izzak había sido mucho más inocente, desinteresado, las emociones que contrario despertó en el muchas veces desconocidas. ahora a medida que movía sus labios para recibirlo, podía experimentar la aceleración cardíaca y un cosquilleo intenso que acababa revelándose en las comisuras de sus labios. sonreía. sonreía sin controlarlo y tocaba sin pensar un mundo completamente nuevo. era el mundo de izzak, uno que se parecía mucho a la felicidad.
'¿no? ¿te robé otro regalo en ese caso?' acusó, divertido, dejando que sus palmas se sitúen sobre su cadera y lo aproxime más a sí mismo -si es que aquello era posible-, con suavidad dejó que un último contacto se produzca entre sus labios y su mejilla. casi a la altura de sus comisuras, liberándolo para permitirle llegar al verdadero regalo que le esperaba. si le siguió con la mirada junto a una sonrisa que se impregnaba en toda su expresión facial, no se percató de ello. 'son preciosas' confesó al ver elección impropia, aproximándose para tomar una de las prendas y situarla sobre su torso. probándosela por encima 'y creo que has escogido el talle perfecto, ¿tanto me has observado?' porque tendía a usar prendas mucho más amplias que su cuerpo. 'ah, izzak, izzak' susurró en un cantado tono de voz 'sigues mimándome, gracias, será fácil tenerte cerca cada vez que las use' y el suspiro que abandonaron sus labios revelaba que despedida una vez más le pesaba. sin importar cuánto tratara de olvidarla. 'yo también tengo algo para ti' le confesó 'hay algo que me gustaría que tengas y hay algo que compre para ti' de su bolsillo, sacó una bolsita negra y se aproximó a el 'cierra los ojos' pidió en un suave murmuro. sacando el collar de plata y rodeó con sus brazos su cuello para prenderlo, aprovechando cercanías para observarle una vez más en aquella nimia distancia. dije de llave ahora colgando a la altura de su pecho 'ya, pensé que si había alguien que había logrado acceder a partes que nadie más conoce de mi mismo. eras tu. de aquí en más podrás acceder siempre que quieras' y junto al colgante también había otro regalo que quería darle, uno más personal 'hay algo más que me gustaría darte, es un libro que guardo conmigo desde pequeño. está en mi habitación. ¿más tarde pasarías a buscarlo?'














