• beck /
“tengo que admitir, rojita, que no estoy siendo recibido como lo esperaba.” comenzó a decir al tiempo que se inclinaba hacia la donde la mujer se encontraba sentada. al parecer había pedido un pastelillo y un café. en gesto de picardía, tomó el postre y le con el dedo índice tomó un poco de la crema batida, llevandoselo hacia los labios para poder probarlo. “qué rico. ¿es de cereza?” le esbozó una sonrisa. “vivo aquí. desde hace una semana. ¿cuál es tu excusa?”
“Bienvenido a mi mundo” dió un trago al capuchino que tenía frente a sí, a pesar de ser primavera, gustaba de su café caliente “y bienvenido a este pueblo olvidado de Dios” bromeó al respecto, pero su voz era un tanto dramática al respecto. Ni si quiera se inmutó en rezongar por haber tenido su comida tocada, a fin de cuentas, se había acostumbrado a que Beck tomara esas confianzas desde mucho tiempo atrás. “Qué aburrido” exclamó, no dejó que la sorpresa saliera en las palabras “¿fuiste a la boda?” evadió el tema, no quería confesar la razón por la que había llegado a Willow Creek..


















