Alejandro:
frunció el entrecejo al escucharlo, era la primera persona en su vida que se refería a su hermana de esa manera “la chica cupcake como dices, tiene nombre” aclaró, rebuscó en sus bolsillos, hasta encontrar el objeto deseado y se lo acercó al contrario “toma”.
“Lo sé, lo sé pero me gusta mas decirle así” se encogió de hombros el español. Colocó su cigarrillo entre sus labios y lo prendió con el encendedor ajeno “gracias” por mas malhumorado y todo, Romeo tenia modales “Pero dale, ahora que se que paso algo con ella me da curiosidad” no iba a mentir, el bombero ahora quería saber que pasó, se odiaba un poco por no haber ido al matrimonio.

















