Entré en un viaje de introspección en el que empecé a cuestionar todas y cada una de las formas en las que alguna vez me vinculé. Se derrumbó todo tipo de certeza, de las formas conocidas de vincularme que durante mucho tiempo creà propias.
Me estoy alejando de mi ego y reconociendo que puede que toda mi vida me haya equivocado en mi forma de pensar y de vivir los vĂnculos.
No tengo la menor idea de cĂłmo vivir un vĂnculo genuino y sano, o al menos eso es lo que siento en este momento
Tomé conciencia de que muchas veces me relacioné desde la ansiedad, desde el impulso de controlar, desde el miedo.
Y hoy ya no me hallo en esa forma de vincularme.
Hoy siento que me quiero más, y que también quiero más al otro.
Ya no quiero forzar, no quiero mendigarle a nadie que me elija.
Quiero elegirme a mĂ en cada uno de mis actos, aun cuando eso me deje en un lugar incĂłmodo.
 También entiendo que el otro es otro: alguien distinto, con emociones, traumas y caminos propios, que no me pertenece ni me debe nada.
Por eso el quiebre es total, pero no tengo la menor idea de cĂłmo funciona esto. Estoy atravesando una crisis de identidad vincular.
No estoy segura de nada, y tengo muchos miedos a la hora de vincularme.
Pero el mayor miedo que tengo es el de traicionarme a mĂ misma. No quiero volver a atravesar algo asĂ.
-Artemisa










