(♡˙︶˙♡)

tannertan36

@theartofmadeline
hello vonnie
Claire Keane
YOU ARE THE REASON
The Stonewall Inn

blake kathryn
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
Game of Thrones Daily

shark vs the universe

oozey mess

gracie abrams
RMH
KIROKAZE
taylor price

NASA
Interview Vampire Daily

roma★

Game Changer & Make Some Noise

seen from Singapore

seen from Argentina
seen from United States
seen from Spain

seen from Portugal

seen from Malaysia
seen from United States
seen from South Africa
seen from United States
seen from Syria

seen from Bangladesh
seen from Nepal

seen from Bangladesh
seen from United States

seen from France
seen from United States

seen from Türkiye
seen from Philippines
seen from France
seen from Netherlands
@xdcviant-blog
(♡˙︶˙♡)

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Un suspiro profundo arranca de su pecho cuando la opción de ser ayudado entra en el cuadro nocturno y su cabeza se echa hacia atrás, agradeciéndole a su protectora luna. Cuando le tiene cerca va a indicarle que, por favor, proceda con cuidado y delicadeza porque ambos son víctimas: él del altruismo y el vampiro de la hambruna. Sin embargo las palabras se le quedan atoradas en la garganta cuando la voz profunda y los movimientos bruscos se ven presentes. Ha estado a punto de gritar cuando el pensamiento de sus venas siendo rasgadas se presenta vívido en su mente, pero no ha hecho más que torcer el gesto. No le queda más que ver al muchacho huir con una parte de su vida corriéndole ahora en las venas—. Ah, sí —responde, lívido, sin poder creer cuán cerca estuvo todo de terminar mal. Va a registrar su brazo y si acaso la herida es más que dos simples hoyuelos, pero sus músculos responden tardíos a las señales de su cerebro y es el contrario quien gana—. No me digas que… —se queja, frunciendo el entrecejo, cuando nota el cambio en las pupilas contrarias y le conoce vampiro. Y no quiere admitirlo, pero la escena le sabe jodidamente sugerente—. Me lo han dicho antes —no miente, quien solía alimentarse de él en el pasado no dejó de recordárselo. Aunque duda que haya un sabor distintivo entre sangre y sangre—. Gracias por tu ayuda, te debo una grande… Aunque un poco más y terminan ambos por matarme pero hey, son detalles.
El asunto en general es que Inguk no suele alimentarse de un humano vivo, no al menos desde lo sucedido con su madre y su viaje hasta Corea del Sur, no luego de un par de decaídas, no luego de su falta de control. Entonces al probar la sangre de aquel muchacho, siente como que ha conocido la verdad en su máxima expresión y está seguro que no hay nada en el mundo que se sienta mejor que ese líquido carmesí pasando por sus papilas gustativas y al fin volviéndole poco menos humano. Pero luego, una parte de sí trata de recordarle que no es más que el efecto de aquella tan poderosa droga. Trata de mantenerse en sus sentidos mientras se aleja un paso más del humano y entonces es cuando puede ver que está débil, tiene razón, no faltó mucho para que cualquiera de los dos terminara con su vida “Deberías ir al hospital” dijo cuando al fin pudo reunir las fuerzas necesarias para hablar, cuando pudo controlarse por completo y callar todos esos impulsos que le gritaban que se lanzara contra él y bebiera todo lo posible “O al menos comer algo, necesitas recuperarte” advirtió, no muy seguro de tener la fuerza de voluntad necesaria para seguir ayudándole.
Una sonrisa que fingía inocencia apareció en sus labios, alzando los hombros a la misma vez, respondiéndole con el lenguaje corporal. “Somos eternos hasta que el mundo decida, Inguk, mientras tanto me tendrás a mí, los libros y te veré seguido” mencionó con cierta diversión en sus labios. Ella sabría que lo vería hoy por estas calles, así que guardó la caja en su puesto. Se agachó para tomarla (por su fuerza, no se vio con el problema de agarrarla, colocándola sobre la vitrina. “Sabes que no tienes problema con el pago, puedes pasar cualquier día…” acotó, interrumpiéndose ella misma por cortas risas “¿Vas a pasar toda tu vida quitándole el dinero a los humanos y verlos llorar a las puertas de tu bar?” ladeó la cabeza, arqueando las cejas.“Entrega especial para el profesor Shim” palmeó la superficie de la caja.
“Oh...” sonrió ahora enfocándose en la mirada de la morena, sin poder evitarlo se recargó sobre el mostrador, tratando de acercarse más a ella “Entonces tu plan maligno es tenerme hasta que el mundo decida que ya no servimos más aquí, ¿Cierto?” tomó las palabras ajenas y las amoldó a su propia idea, pero claro estaba que no iba tan en serio, quizás al día siguiente alguien descubría como matarlos con facilidad y el mundo se desharía de ellos, pero la idea de una eternidad era aún tentadora “Oh, no me mires así, me haces quedar como si yo fuera el malo” encogió los hombros, abriendo la caja para revisar los libros (no tanto por desconfianza, sino porque realmente no recordaba cuales había pedido esta vez) “Ellos llegan con sed de alcohol y juegos, yo les doy ambas cosas” encoge los hombros, un libro de Murakami ahora entre sus dedos y una sonrisa esperanzada, cuando llegara a casa ese sería el primero que leería “Muchas gracias, señorita Wang, es usted una delicia” guiñó un ojo por el simple motivo de que lo sentía necesario y tomó su cartera, dejando un pequeño fajo de billetes sucios y maltratados sobre el mostrador.
Daehyun es capaz de sentir el hormigueo en las comisuras de sus labios. Ah esos malnacidos quieren obligarlo a sonreír pero el muchacho se limite a bufar y rodar los ojos —pese a que el comentario si le causo algo de gracia— ❛ ¿No te enteraste? Nosotros no tenemos almas, nuestras almas ya le pertenecen a Satanas ❜ la mujer loca hizo bastante énfasis en ello hace un momento. El siguiente comentario si lo toma con la guardia baja, la risa que sale de sus labios es algo tímida, pero si se pone la atencion necesaria o se tiene una bocina por oído es fácil de distinguir ❛ realmente espero que pase, no se quien apesta más en este momento si yo o ella ❜
“Oh cierto... el mismísimo Satanás tiene mi alma, me siento honrado, seguro la tiene más limpia de lo que yo podría” rodó los ojos ante su propio comentario, a veces se percataba de lo pretencioso que sonaba y él mismo odiaba sus palabras, pero tampoco se preocupaba demasiado “Ella apesta a sangre vieja con mucho colesterol” comenta guardando ambas manos en los bolsillos “Tu apestas a comida Mexicana y ni siquiera de la de buena calidad...” y al parecer, aquel día se había levantado de muy buen humor, no dejaba de bromear con el contrario. Quizás sea solo por la relación que mantenían, un poco más estrecha.
Culpa suya, por supuesto al mostrarse distraído, sin revisar en su mochila. Tras tres semanas de no presentar ningún tipo de malestar, creyó que sería suficiente para realizar sus labores de estudiante sin tomar ninguna de sus vitaminas. Ya cumplía la primera semana en no llevar ningún tipo de control que el encontrarse repentinamente agotado y con hambre, no le extrañó. Carraspeó la garganta, buscando entre sus bolsillos algo de dinero y atisbó que había compañía, olisqueó pero no supo identificar si se trataba de otro vampiro o de un humano. Culpó al mareo. “Ugh” musitó. “¿Será que la comida aquí tenga buen sabor?” Inquirió a quién pensó era un transeúnte, no recorría mucho la zona. Mucho menos en horas nocturnas. “¿Qué me sugieres?” Agregó, ladeando el rostro.
Observó al muchacho y casi pudo reconocerse unos años atrás en esa mirada cansada y probablemente su cuerpo mal nutrido también “Puedes entrar al bar” ahora era cuando se daba cuenta que fumar en las afueras de su negocio podía ser de ayuda, sobretodo cuando la noche aún era muy joven y los clientes aún no llegaban, claro, sin contar a la pareja que ya estaba jugueteando en una de las mesas del fondo del lugar “No te digo que es lo mejor que has probado en la vida, pero si lo mejor en al menos dos cuadras” y no estaba tan seguro de que el contrario llegaría lejos de ahí, aunque pueda que solo esté exagerando.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
¿Cómo se supone que fuera capaz de negarse? No había forma de que no extendiese su brazo y ofreciera el líquido de sus venas al muchacho que entre lloriqueos le pidió una ínfima gota de su alimento. Del dicho al hecho, de todos modos, existe una monumental diferencia. Arraigado a su brazo está el crío y no quiere dejarle ir. Trata de quitárselo de encima con palabras dulces, también ha intentado movimientos bruscos pero él sigue ahí, cual sanguijuela—. ¡Oye, oye, tú! —exclama por ayuda cuando vislumbra de soslayo a otra criatura—. Quítemelo de encima, ¿vale?
Había observado la escena y algo en su interior le decía que eso no iba a terminar bien por nada del mundo, pero ¿Qué más podía hacer? No iba a inmiscuirse en problemas ajenos cuando el mismo tenía los propios... pero aún así, el humano seguro terminaría muerto en cuestión de minutos, él había presenciado eso más de un par de veces “Ah--- ¿No escuchaste?” tomó al otro vampiro del cuello con cierta fuerza (él, que no se había alimentado en un par de días, no debería meterse con un vampiro que probablemente estaba mucho más sano y era más fuerte, pero vale, solo se vive una vez) “Largo de aquí, busca un banco de sangre y no ataques civiles” ahora usa ese tono de voz que suele usar con sus alumnos, pequeños inútiles que necesitan ser guiados en cada aspecto de la vida “¿Estás bien?” toma al humano del brazo una vez que el vampiro huye de ahí, pero su mano queda manchada de aquella sustancia color carmesí y rápidamente sus ojos parecen oscurecerse, Inguk llevó su índice hacia sus labios, probando aquel sabor tan intenso que rápidamente enciende sus sentidos y sonríe, tratando luego de limpiar por completo su mano “No lo culpo, de hecho” susurra despacio “Esto puede ser adictivo”
Su jefa tenía la misión personal de hacerlo sufrir. Siempre que podía le daba los trabajos más desagradables, y solo era una florería. ¿Clientes enamorados? Daein debía atenderlos con una sonrisa amable y fingir que comprendía lo que ellos sentían. ¿Personas que venían a preguntar por el significado de las flores? Daein debía inventar algo convincente y optimista para que los clientes terminaran por comprar el ramo completo. ¿Llevar un canasto de pétalos a la cafetería dos cuadras más abajo? Daein tenía que dejar su puesto, ponerse otra capa de bloqueador solar y salir con un canasto como si fuera Caperucita Roja en el centro de la ciudad. Le gustaba su trabajo, pero hoy no era su día. No cuando corría demasiado viento, haciendo que los pétalos salieran volando como pequeñas luciérnagas para molestar a la persona que iba detrás de él. “¡Lo siento mucho!” exclamó al darse cuenta de que la mitad de los pétalos se encontraban esparcidos por toda la acerca.
La música le acompañaba de vuelta a casa, recién había terminado su turno en la universidad y realmente va caminando ausente, la mirada apenas puesta en las cintas de sus zapatos hasta que algo cambia en la escena y esta se llena de pétalos de flores, ahora la calle luciendo como una película de Wes Anderson por ningún motivo aparente “¿Huh?” enfocó al otro vampiro frente a él y la canasta de pétalos, definitivamente no era algo normal “¿No sería más conveniente llevar eso en una caja tapada? Así llegarás a tu destino sin flores” comentó, ignorando por completo su disculpa, no tenía razón de ser cuando solo había dejado un poco más linda la calle.
☕️
Maldijo aquel día en el que le dieron el puesto de licenciado en filosofía. Detestaba de la misma forma el hecho de tener que corregir las tareas que el departamento le obligaba a mandar. La Luna estaba clara sobre el cielo, y Lucas estaba hambriento. ❛ ¿Esos críos no pueden aguantar un día sin sus examenes? ❜ soltó, junto a un leve suspiro que salía veloz entre sus pétalos. ❛ Deberían entender que los vampiros también tenemos necesidades. ❜ finalizó, observando los cientos de papeles que tenía sobre su escritorio, esperándole.
“Está más que claro que en días como este es cuando comenzamos a odiar el haber elegido una carrera y sobretodo tener un trabajo, ¿huh?” alzó ambas cejas, ahora un tanto entretenido con la situación “Debimos dominar al mundo cuando pudimos, tener a los humanos de esclavos y nada más” suspiró casi melancólico, levantándose de la cama al fin y dejando los exámenes sobre el escritorio “Bien puedes hacerlo mañana, aún hay tiempo-- eso si necesitas ir a ---aclaró la garganta--- alimentarte” porque para él, la cacería era un concepto bizarro, prefería por mucho la comida que se habían inventado, al menos así no se arriesgaba.
BIENVENIDA A GANGNAM, SHIM INGUK.
Eres parte de los sobrevivientes, Inguk, se te ha dado otra oportunidad para vivir y esperemos que no la desperdicies. Recuerda que la vida que tienes en tus manos puede ser tu salvación o muchos otros problemas No te alteres… Respira, medita las cosas y trata de controlarte. (por favor, no mates a nadie)
Ellos nos hicieron y pueden deshacerse de nosotros.
¡Bienvenida una vez más a vampireshq™, Fanny! Tienes 24 horas para enviar tu cuenta.
Keep reading

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
No tomárselo personal contra personas que no tuvieron anda que ver, era una de esas tontas cosas que no sabía hacer, sobre todo enojado. El vampiro lanzo un gruñido dedicándole una mirada de soslayo al hombre, mientras olisqueaba sus manos y su ropa tratando de contener las ganas de vomitar. ❛ La que se va morir es esa bruja, ¡voy a encontrarla! ❜ conjuro como si fuera una promesa ❛ ¿que esta mal con los humanos? ugh apesto a comida italiana ❜
Otra carcajada surgió gracias a aquella reacción del contrario y es que a pesar de todo, Inguk aún creía que solo era parte de un juego, exagerando a propósito, tal vez “Eh... no te veas demasiado vengativo, eso mata el alma” si es que tenían una, no importaba. El vampiro se apresuró un poco hasta alcanzar uno de los ajos en el suelo y lanzarlo nuevamente hacia su acompañante, atinándole justamente en medio de los ojos “Alégrate, con lo vieja que está seguro muere de un coraje en los próximos días”
Serine tuvo que reclinar su cabeza cuando la figura del muchacho apareció frente a ella. De inmediato, su sonrisa cordial fue ampliándose poco a poco hasta ser simpática. Ver Shim Inguk pasearse por los estantes de su librería ya era algo cotidiano; que por cierto, ya tenía su pedido de libros guardados en una caja esperándolo. Entornó sus grandes ojos a su dirección, encogiendo los hombros. “Te he dicho que puedes pagarme los libros en cómodas cuotas, no tienes que preocuparte por eso” agregó, moviendo su mano en un ademán despreocupado.“Guardaré esto hasta que el dueño se entere que lo dejó aquí…” el caminar de la vampiresa era como apreciar un recital de ballet; todo era con gracia. “Por cierto, ya tengo tu pedido listo y a salvo”
“Tu lo que quieres es tenerme atado a ti por el resto de la eternidad, ¿No?” sonrió apenas un poco, pasando su pulgar por sobre sus labios, ahora acompañándole hasta el mostrador, claro que su atención se vio algo distraída en lo que seguía cada paso de la contraria, admirando la belleza de esta pero no más “¿Huh?” alzó la mirada de nuevo, odiándose por distraerse tan fácilmente (a veces se impresionaba él mismo de poder terminar tantos libros en tan poco tiempo, pero vale, no es como que tenga muchas cosas que hacer fuera de sus clases “Si, si, esta vez te pagaré todo, anoche gané un par de juegos de póker” alegó orgulloso “Los humanos que entran a mi bar en serio son inocentes, es demasiado fácil dejarlos en bancarrota” comentó luego, vaya que se había vuelto un experto en esos juegos, sobretodo cuando hacía un par de trampas para resultar victorioso cada vez.
¿Cuántos malditos años habían pasado desde que los vampiros salieron a la luz? ¿60, 70? Parecía increíble que aun existieran humanos estúpidos que no podían asumir de una jodida vez que compartían la tierra. Daehyun solo se había recostado un minuto en la banquilla del parque y lo siguiente que supo es que una mujer desquiciada lo atacaba lanzándole ajos, si ¡AJOS! ❛ debes de estarme jodiendo ❜ gruño el muchachito, recogiendo dos del suelo para tirárselos a la mujer de vuelta ❛ a la próxima trae un puto frasco de agua bendita —— ¿y tu que ves? ¡sigue caminando! ❜
Observaba la escena claramente entretenido y es que no era la primera vez que algo así sucedía, vaya que tenía que saberlo ya que aquella mujer le trató de la misma manera tiempo atrás... pero ahora ver al contrario en aquella situación era probablemente lo más gracioso que había presenciado en un tiempo “¿Necesitas ayuda? Ese ajo va a terminar matándote” bromeó, una sonrisa ladina aún en su rostro, ahora siguiendo los pasos del contrario.
Eran las nueve de la noche. Se prepararía con sus compañeros para salir de caza en cuestión de tiempo, y se dedicaba a arreglar las prendas sueltas que habían quedado retiradas alrededor de su habitación. El Sol se había escondido hace horas, y lo único que iluminaba su dormitorio era una pobre luz que tintineaba a cada rato; no le tomó demasiada importancia, pues en su casa es donde menos tiempo pasaba al cabo del día. ❛ ¿Qué estás haciendo aquí? ❜ Comentó, justo cuando vio una figura contraria que permanecía al fondo de sus aposentos. Ni un ápice de sorpresa en su mirada, pues ya hacía tiempo que era consciente de la presencia contraria allí. ❛ Nunca dejo que nadie entre. ❜
“La seguridad de tu casa es una burla, lo sabes, ¿Verdad?” ni siquiera se preocupó en levantarse del asiento que había tomado en una de las orillas de la cama mientras le esperaba. Ahora más que nada estaba aburrido ahí “¿Por qué tardaste tanto? No sé si lo recuerdas, pero tienes trabajo que hacer” dejó claro entonces, tomando un par de las carpetas que había llevado consigo y agitándolas en el aire “Los trabajos de los geniecillos no se revisarán solos y claramente yo no lo haré solo”

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
🌸
Muy bien, ¿acaso el mundo estaba apunto de acabarse? ¿Por qué tanta gente ha pisado su librería hoy? No significaba que le molestara, al contrario, se sentía grata por ver tanto interés literario. Sin embargo, cuando la tienda se fue desocupando poco a poco, notó que una cartera pequeña reposaba sobre su vitrina. No pudo ver quién fue el último cliente que salió de su negocio, por lo que tomó el objeto parándose frente a la puerta a preguntarle al primer sujeto que estuviese pasando por allí—Disculpe…, ¿fue usted quién dejó esto en la vitrina?—Las delicadas cejas de Serine se arquearon con interés, usando un tono acaramelado en su voz—No pude ver quién fue la última persona que salió…—Agregó.
Su destino era claro ahora, pasaría a la librería por su pedido de una semana atrás (al fin había conseguido el dinero para todos los libros que había ordenado) y claro, luego volvería a la universidad, aún tenía un par de traseros que reprobar por unas tesis aburridas y sin sentido... pero esa era otra historia “¿Huh?” alzó la mirada hacia aquella mujer, luego a la cartera en sus manos, tratando de comprender la situación “Puedo quedármela si eso deseas” comentó con suma tranquilidad, entrando al local sin más problema “Aunque sería lo mismo que te la quedaras tu, hermosa Serine, ya te debo suficiente, ¿No lo crees?” recordando más de un par de veces que la contraria le había ayudado con esa necesidad de comprar y comprar libros. Poco a poco su casa se volvía más de papel que de cemento.
what they wanted to be when they grew up
Hubo un tiempo en que Inguk realmente consideró unirse al entrenamiento militar y crecer como sus padres, un fiel servidor al gobierno Norcoreano. No tanto por la lealtad al país, sino por el orgullo que seguramente sería para su familia. Lástima que las cosas no salieron como él lo esperaba.