Lo que tus ojos nunca supieron.
En un mundo donde parece que todos llegan queriendo jugar, tu llegaste queriendo quedarte un ratito más. Querías saber si estaba bien, querías hacerme un espacio en tus días.
Y quizá tu nunca entendiste el peso tan inmenso que eso tuvo para mí.
Porque no estabas intentando impresionarme.
Solo estabas siendo tú.
Y qué cosa tan peligrosa es encontrarse con alguien tan genuino cuando una ya viene llena de dudas.
Todavía recuerdo el día 1 en que te ví.
Qué curioso es cómo un instante tan pequeño puede quedarse vivido para siempre en alguien.















