Gracias...
Un día de agradecimiento a aquello que cubre mi alma y mi pensamiento.
Hoy me cayó el veinte de que me he estado olvidando poco a poco de mi cuerpo... he sido muy sedentaria y aunque obligatoriamente me alimento bien, también he sido muy condescendiente con los dulces y las harinas.
Hoy antes de bañarme, mi miré con mucho amor en el espejo... vi aquello que soy sin reproches y sin exigencias, lo vi solamente con detenimiento y reconocimiento y entonces empecé a agradecerme....
Cubrí mis ojos y les agradecí por todo aquello que me regalan todos los días, poder ver las copas de los árboles que cubren las calles aledañas a mi trabajo, las sonrisas de la gente que amo... ver el mundo.
Toque mi boca y pensé en todo aquello delicioso que puedo degustar, entre ello lo adictivo de los dulces y las harinas, pensé también en la maravilla de poderme comunicar.
Toque mis orejas y les agradecí por lo maravillo que es que me permitan el escuchar, pensé en cuán agudos son y agradecí por todos esos regalos diarios que me permiten.
Toque mis piernas y mis brazos y les agradecí su fortaleza y el que permitan acercarme siempre a todo aquello que quiero, que me sostengan y me den seguridad.
Agradecí a mis órganos: mis intestinos, el hígado, los riñones, mis pulmones, mi vegiga, ovarios, trompas de efalopio, todo ellos... gracias! Son maravillosos y me hacen ganar tantas batallas día a día... gracias !
Toque mi corazón y le agradecí que aún cuando se que no la ha pasado muy bien y que su ritmo no ha estado muy bien últimamente, todos los días se esfuerza por motivar a todo mi cuerpo y darle vitalidad. You rock my body! Gracias corazón hermoso!
Toque mi cerebro y le agradecí que me diera la conciencia necesaria para dar agradecimiento y le pedí perdón por las marchas forzadas a las que lo someto día con día. Gracias mi hermoso cerebro por permitirme ser consciente del mundo y de mi misma.













