tan rápido como el trago fue servido, así de rápido desaparece en sus labios y deja el vaso vacío sobre la mesa. permite que el licor le caliente la garganta y esa sensación familiar la inunde, antes de hablar de nueva cuenta. ‘ ¿vamos a bailar? ¿o tomamos otra ronda? ’
‘ otra. ’ de considerar interrogante, respuesta no sería ofrecida a tal rapidez. bailar no está planeado, ni siquiera a tal punto de intoxicación. índice y corazón golpetean la barra, llamando atención de tercero por unos shots más, sin embargo; irises no abandonan fisionomía de fémina, aun cuando atención es reducida, se mantiene firme en compañía. diestra danza a mentón ajeno. ‘ estás preciosa, aspen. ’ mirada casi ida, navegando por facciones femeninas. ‘ deberíamos largarnos de aquí. ’ suelta, como quién no quiere la cosa.















