El nudo
Porque no va a ser posible, a menos que pueda amarte, amar a quien sea.
Porque es un nudo escurridizo el amor, que se desliza de mis manos a las tuyas, y no hay culpa ni condena en esa fuerza desmedida que me arranca el deseo de vivir,
es el mismo poder que de repente hace que la tierra se convulsione o estalle una caldera, pura presiĂłn de los elementos, sin intervenciĂłn de voluntad alguna.
Es el amor el estallido que me resta, pero es uno que no trae violencia. Pensemos en el rocĂo cuando cae, desmembrada el agua en mil haces pequeños,
pensemos en la curva de la luz descomponiéndose en colores en el cielo, en las estrellas fugaces y su rápida aparición y desaparición, en las cosas que intensa y suavemente se abren y despliegan su potencia.
AsĂ el amor
que está encerrado y se resiste a morir sin abrazarse a la materia, sin tocarte una vez para dejarme libre, roto el hechizo
como se ha roto y recompuesto ya mil veces
mi confianza en un contacto entre dos cuerpos
donde el calor se expanda sin quemar e irradie
su resplandor sobre la vida, como una hoguera modesta,
hecha con pocos leños, pero duradera.














