finnstard:
― Se ve bastante bien, ¿no crees?―inquirió en voz alta, sin pensar que alguien estaba cerca suyo para decir que hizo un buen trabajo en la pared. Terminó de guardar la lata de pintura dentro de su mochila, no planeaba usar su varita, era parte de la protesta contra la supremacía de la magia―. Se le ocurrió a un genio.
Inclinó la cabeza unos centímetros hacia un lado, la mirada fija en el mensaje pintado en la pared. Asintió un par de veces—. ¿Por genio te refieres a ti? —indagó, ahora su mirada posada en el muchacho—. ¿Y a qué en específico te refieres que debemos prestar atención? —era una pregunta que hacía más que nada para que el muchacho hablara, pues Ted tenía bastante en claro, o eso creía, a qué iba el mensaje en la pared.








