El hecho de que todos en una democracia tienen el derecho de expresar sus opiniones lleva aparejado el corolario de que todos tienen una res
El hecho de que todos en una democracia tienen el derecho de expresar sus opiniones lleva aparejado el corolario de que todos tienen una responsabilidad equivalente de hacerlo. A menudo el acto más destructivo es no hacer nada. Nuestra herencia democrática norteamericana solamente puede ser perpetuada por aquellos que ven claramente sus derechos, privilegios y responsabilidades, tal como lo ejemplifica el grupo democrático. Un ermitaño perdería el tiempo leyendo este libro: está escrito para aquellos que creen en la democracia y que están dispuestos a hacer algún esfuerzo para sostener sus creencias. Todo el mundo alaba la democracia. Esta palabra ha logrado una “jerarquía”, y todo lo que se pueda vincular con ella adquiere, en consecuencia, jerarquía. Sin duda, lo que quiere dar a entender el primer ministro ruso cuando alude a una “democracia” está gran distancia de lo que el presidente de los Estados Unidos de América tiene en su mente cuando emplea la misma frase.











