namharu.
El frío le recorría el cuerpo por completo, era un escalofrío constante que provocaba el tiritar de su dentadura. No importaba cuánto abrazase su pequeño cuerpo o lo escondiese en su gigantesca sudadera. Nada parecía calmarle y el hambre estaba presente, tan presente como el silencio que no se había atrevido a romper por largas horas. Fue el sonido de su estómago el primer sonido que inundó el ambiente, un quejido que anunciaba la necesidad de ingesta acompañado de un pequeño traspié que provocó que situara su palma en hombro ajeno, para mantener su equilibrio “n-no he sido yo” trató de excusarse, separándose de inmediato “e-estoy bien, aunque un poco de azúcar no me vendría mal” trató de sonreír un poco al final para apaciguar la propia incomodidad por la situación. @startersgs
ignoraba la frialdad del ambiente, temperatura corporal elevada por criatura de grandes proporciones que su anatomía encierra; lo protege, más huye cuando el caos y la muerte inminente azota esquina. es un cobarde, o quizás fue el anhelo de defender / sobrevolar castillo, abandonar víctimas, que el futuro auror ignoró y fue la molestia lo que lo calló. en menos de hilar de pensamientos, un sonido lo pone en alerta, descendiendo su mirada hacia el contrario. ‘ eso digo cuando soy yo ’ alza una de sus cejas, burla dibujándose en su discurso, su mano busca bayas obsequiada por una de las féminas a cargo, tras entrega de botín de animales. ‘ ten, quizás alguna te vaya a servir ’ ofrece, atrapadas entre sus dígitos cinco frutos de pequeño tamaño, quizás no era suficiente; no obstante, peor sería nada. ‘ estoy seguro que pronto pararemos a cocinar algo ’ intenta aterrizar ánimos, sin embargo, es él mismo quien duda de sus propias palabras.




















