so0
Cuando alza la mirada y ve de quién se trata, pide disculpas. Tal vez sí debió mirar antes de comenzar a hablar. Le dedica una pequeña sonrisita. “Tengo varios, de hecho, pero… no los conozco. Del que hablo… a él le gusta cazar,” explica, dándole sentido a sus palabras anteriores. “Tal vez no haya mucha variedad… pero en realidad depende del tipo de árbol que se dé por estos lados. Hay una variedad de fruta que podría sobrevivir la nieve… manzanas, ciruelas, bayas. Si encontramos alguno, puede ser que esté cargado; me mantengo positivo. De vegetales…” era otra historia. Y lo lamentaba, porque comenzaban a hacerle falta. Tal vez tuviera que recurrir a la carne antes de una baja de hierro. “Buscar en los árboles puede ser más simple,” mirando las copas de los que lograba divisar, le comenta. “¿Quieres?”
❛ ya veo, yo también tengo familiares que hubieran sobrevivido mucho mejor en este tipo de situación ❜ admitió, quizá si se encontrase en pleno estado de sus facultades pudiera hacerse cargo también. desconocía. pero la mención de la familia siempre provocaba una sensación de extrañeza, de añoranza, la que le hacía creer que cada vez se encontraba más lejos del reencuentro. prefirió no pensar demasiado al respecto. ❛ de todos modos, supongo que cuanto más nos acerquemos a una zona de riachuelo, más posibilidades de encontrar nutrientes tendremos ❜ porque la naturaleza era sabia, a pesar de todo. no existía otro mejor que aquella misma para decidir cuál era el mejor punto de crecimiento. siguiendo accionar masculino, iris operativo marchó a la copa de los árboles. ❛ ya sabes que no cuento con mi varita, pero si dejas caer algunas, puedo ayudarte a recolectarlas ❜












