“El Cementerio peligroso” roman del siglo XIII. Segunda Parte
Al parecer, Gavain ha muerto. Pero Gavain, sabiéndose vivo decide continuar la aventura que lo llevó hasta el bosque y, luego, averiguar quién se ha estado haciendo pasar por él y le ha robado el nombre.
En su búsqueda del Caballero de Armadura roja que raptó a la doncella, Gavain llega poco antes del atardecer a las afueras de un castillo. Ha visto cómo el Caballero Rojo ha solicitado la entrada y ha sido bien recibido, pero él, demorándo un poco su solicitud, es rechazado debido a una vieja costumbre: nadie entra ni sale de aquel castillo luego de que se pone el sol. Gavain no tendrá más remedio que dormir en el cementerio, a un costado de la gran fortaleza.
Es en ese lugar en el que Gavain encuentra a un simpático escudero, quién le advertirá de los peligros que corre si se queda a dormir entre las tumbas. El mísmisimo diablo tiene ahí una de sus guaridas y mata a cualquiera que se atreve a merodear por el cementerio durante la noche. Sin embargo, Gavain no se deja amedrentar y decide quedarse.
Apenas se ha instalado cuando de la tumba en la que se ha apoyado oye ruidos extraños. El cadáver de una doncella se mueve bajo sus pies y Gavain, asustado, se levanta y observa cómo esta muerta cobra vida y comienza a hablarle.
Les cuento cómo sigue en el siguiente post.











