Una pequeña risa se escapo de sus labios, le causaba gracia lo que había dicho Cecil. “Tienes razón, ahora no tenemos nada y no se verá como otra cosa, más que un padre preocupado.” repitió las palabras del mayor con cierta acidez, no le agradaba hablar de la paternidad en ningún sentido. odiaba a sus padres y eso hacía ver a los demás como terribles aunque no lo fueran. “Me alegra saber qué sigas manteniendo esa promesa.” Sabía que no lo iba a traicionar con eso, pero aún así esas palabras salieron de su boca. “Por un momento pensé que la olvidarías, ya que ahora te entretienes con otras personas y yo pasé al olvido.” Dentro de lo orgulloso que era, había una parte que todavía sentía dolor de esa ruptura y era la que salía a flote cuando estaba con el consejero. Alzó su mirada hasta dar con el rostro contrario, mordió una esquina de su labio inferior. “Nunca lo vi como un regalo, es solo que no quiero tu dinero.” Se le hacía raro recibir dinero de parte de Cecil, no se sentía bien con ello. Asintió a lo que respondió sobre su hijo, no se metería más en ese tema así que solo respondió encogiendo sus hombros. “¿Qué? No hice nada.” Le preguntó con falsa inocencia, cuando quería podía pasar a esa faceta una de las cosas que le quedó de cuando tenía clientes que debía seducir. Sus ojos se cerraron al sentir la caricia que dejaba el mayor en su cara. “¿Por qué no? Acá nadie nos puede ver.” Le explicó si ese era el motivo por el cual no podía pasar algo, era su negocio y nadie mas iría a ese lugar por el día. Relamió sus labios sin quitarle la vista de encima para luego llevar sus labios hasta la mano del mayor que se apoya en su rostro dejando un beso.
Hasta cierto punto entiendo cómo debe de verse, con un desinterés absoluto hacia lo que alguna vez fue, hacia aquello que tuvieron y que está seguro Lodovico sabe que sí significó algo para él, a pesar del trato que Cecil pueda darle a aquella relación. Asiente una vez, concediendo razón a las palabras del más joven, al menos así había sido antes de aquello que llegó después, provocando que entrecerrara los ojos ligeramente, soltando una risa baja y brevísima, controlada, con lo ridículo que se le antojaba aquel reclamo. ---Que me entretenga con otras personas no significa que olvide mis promesas. Creerlo siempre ha sido tu problema,--- asevera, su mirada enganchada en la del menor, ante algo que pensaba que debería de ser lógico a esas alturas. Si quisiera hacerle daño a Vico, lo hubiera hecho. Lo que Vico tenía en su contra no era, ni de lejos, tan grave como lo que Cecil tenía sobre él. Se contiene de poner los ojos en blanco y guarda su billetera. ---Era un pago por un servicio, nada más,--- aclara, aunque debería ser innecesario. Nunca había creído que el italiano estaba por él por su dinero. Quizá al inicio, cuando su relación sí involucraba el pagar por un servicio, pero no desde que el otro había llegado a Stanrock. ---Estás sugiriendo algo que no puede ocurrir y lo sabes. Eres más listo que esto,--- que era lo que eventualmente había termnado por quebrar la relación que habían mantenido. Lodovico no era un hombre que debería ser mantenido oculto, y él lo sabía. Además, ya no se creía esa inocencia que no existía en el contrario. Era difícil, no obstante, resistir los encantos tan obvios de los que era dueño. Su mirada se pasea sinvergüenza por el rostro de su acompañante, deteniéndose en aquellos detalles más específicos, como la forma en que su edad se reflejaba en él cuando sus párpados se cerraban. ---Entonces, lo que quieres no sólo es una cena,--- murmura, y no es una pregunta, una afirmación en la que no está del todo desacuerdo, en especial con el cosquilleo que el roce de los labios del otro dejan sobre su mano, uno que no hace mucho por resistir. Su mano se desliza hasta la nuca del italiano y le atrae hacia él con firmeza, inclinando su cabeza para dejar que sus labios rocen los opuestos. ---Es esto, ¿no es así? Esto es lo que en realidad quieres...--- sugiere en un tono bajo, sintiendo la respiración contraria contra la propia, anticipación que se extiende por todo su cuerpo.