Franco Colapinto during the announcement of YPF (state-owned Argentine energy company) once again sponsoring an Argentine driver on his way to F1. Buenos Aires. January, 2023 (YPF)
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Franco Colapinto during the announcement of YPF (state-owned Argentine energy company) once again sponsoring an Argentine driver on his way to F1. Buenos Aires. January, 2023 (YPF)

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Franco and the Argentinian flag 🥹🇦🇷❤️
Featured in a video of the regional Alpine's sponsor YPF.
Revista Primera Plana - 1970
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Jardines de méxico/ Gardens of Mexico (Cuernavaca,Morelos)
Imágenes/Images: (Internet).
Entre fines de la década del 10 y mediados de la década del 20 del siglo XX, fue la presencia de YPF en estas zonas la que impulsó el trazado urbanístico y habitacional. Por otra parte, la petrolera estatal gestó en los y las trabajadoras un hondo sentido de pertenencia y de identificación con ella debido, entre otras cuestiones, a los elevados salarios. Para las mujeres (y en especial para aquellas que tenían hijas/os), la empresa petrolera estatal también dejaba un “sello” particular en sus vidas, al asegurar la provisión de aquellos servicios que resultaban fundamentales a sus intereses, constituidos a partir de sus atributos de género, tales como escuelas, centros deportivos, jardines maternales, al par que pagaba un plus para guarderías para l@s hij@s de l@s trabajador@s.
Empero, a partir de la privatización de la empresa entre los años 1991 y 1993, este “mundo ypefeano” se hizo trizas. Tanto en Salta como en Neuquén, la mayoría de los/as trabajadores/as fueron despedidos/as. Por ejemplo, en Plaza Huincul y Cutral Co entre 1991 y 1997, la tasa de desempleo ascendió exponencialmente hasta afectar al 30% de la población económicamente activa en ambas ciudades. Muchas de las mujeres entrevistadas sostuvieron que sus maridos se deprimieron, murieron, abandonaron a sus familias en medio de procesos signados por una enorme violencia, o se volvieron un estorbo dentro del hogar. Mientras ellas, según Arcelia, “(…) se tuvieron que volver más fuertes. (…) debieron salir a ganarse el pan para ellas y para sus hijos, porque quedaron ellas como jefas de hogar, mientras los maridos estaban en la casa.
El compromiso con la supervivencia de est@s últim@s, puesto en jaque con la privatización, sumada a la autonomía de la “voluntad” masculina en el espacio doméstico, hicieron que cuando las demandas y capacidades de confrontación femenina emergieron, adquirieran un protagonismo disruptivo y conmovedor del orden social vigente. En 1997, a la situación de sobreexplotación a la que eran sometid@s l@s trabajdor@s de ingenio, se sumó el despido de 4000 de ell@s en momentos en que debía comenzar la zafra azucarera.
Este fue el detonante del corte de rutas. Sin embargo, las mujeres llevaron la delantera entre quienes iniciaron tal medida de protesta. Los escenarios históricos en los que las crisis sociales se agudizan, ponen al descubierto grietas en el sistema de dominación, grietas que propician la emergencia de los sectores sociales oprimidos y fundamentalmente, de las mujeres que conforman estos sectores.
Así, las mujeres, generalmente relegadas en este tipo de ámbitos, pudieron crear una legitimidad propia para la acción colectiva rechazando el verticalismo y el ejercicio del poder representativo que formaba parte del acervo de muchos de los ex trabajadores que se integraron en los movimientos piqueteros. Pero, a su vez, consciente de la creencia social respecto de la “debilidad” femenina, la tornaba en táctica para incentivar la participación de su propio marido. En otros momentos, esta maniobra fue puesta al servicio de atemperar la represión.
Pino nos quiere decir algo desde 1991.