En Twitter escribo cosas como estas (parte 24)
Un resumen de lo último que he publicado en Twitter hasta ahora:
Que tiempos aquellos en los que la alarma sólo se llamaba despertador.
El amor eterno no existe dijo el gato. No estoy de acuerdo respondió el perro.
Los gatos hicieron correr el rumor de que el perro es el mejor amigo de la humanidad, con el único fin de que los dejen en paz.
Cuando en mi casa alguien se atreve a plantear charlas intrascendentes, y pretende finalizar con la trillada frase "y bue... nunca se sabe...", yo señalo a mi gata blanca y digo "no creas, ella sí sabe".
Para mi el tapabocas se llama mascarilla. Porque si le digo tapabocas, al calzoncillo le tengo que decir tapapijas y a la tanga tapaconchas.
¿Con todos los trenes que perdieron en sus vidas todavía creen que pasa solo una vez?
La gente rara que más me gusta son los gatos.
Ya no me quemo la cabeza más por nada. Ahora me entretengo haciendo dibujitos con las cenizas.
Y recuerden: no gasten saliva ni voz en sordos impermeables.
Parece que las chances de que alguien forme parte de mi vida disminuyen cada vez más si no se trata de un gato.
Para cualquier preso que disfruta de su prisión, libertad es libertinaje.
Quien se obsesiona con el rechazo, va a interpretar cualquier cosa que digas o hagas como un sí. A veces la única libertad posible es la indiferencia.
Lo que no te mata te deja convaleciente o con secuelas (proverbio de Instagram)
El tiempo transcurre para adelante, para atrás, o se queda estático. Todo depende de la posición del universo que sostengo en una mano, y de la persona que me sostenga la otra, si es que hay.
Historia de la humanidad: Los dueños del mundo hacen lo que se les antoja - los inquilinos del mundo nos quejamos. Fin.
Acostumbradoalfindelmundolandia: linktr.ee/acostumbradoalfindelmundo




















