De cualquier modo, comprendo que es necesario estrangular todo atisbo de esperanza y aceptar la idea de que jamás seré amada por la persona que he elegido. PodrÃa agregar que no la he elegido sino que me ha sido impuesta, podrÃa repetir los viejos argumentos cientÃficos respecto de los orÃgenes de mi sentimiento amoroso. Pero es como en la poesÃa. Palabras, palabras… El amor es otra cosa.
Alejandra Pizarnik
















