Ya son las 7:59 de la mañana. Tú te encuentras próximo a entrar en las sábanas de tu cama, mientras yo te escribo esto, sigo pensando en que no soy buena manejando mis sentimientos, que a pesar de que pregunté varias ocasiones, jamás salió una palabra de tu boca; y aún así me dejé llevar por la nostálgica y el amor, si, parece mentira, pero es cierto, simplemente aprendí a esconderlo de tal forma que no se vea, que nadie me lo pregunte o cuestione.
Son las 8:02 de la mañana y sigo aquí, dándole vueltas a mi cabeza, en dónde imagino historias, "¿Acaso fue una prueba?" "¿Fue el adiós que tanto me dijo?" o "Simplemente fue el mero instinto". Sigo teniendo muchas preguntas en mi mente, continúa pendiente esa plática de 5 minutos que me permitiste, sigo aquí sentada al pie de mi cama escribiéndote esto.
Son las 8:06 de la mañana y te diré algo, no me arrepiento en lo más mínimo, aunque me consideres una cualquiera, una persona de lo peor, ya no importa nada. Han pasado dos minutos ahora y lo más probable es que para ti no haya significado nada, incluso pienso que querrás olvidarlo como todo lo que mencionaste en esa llamada. Tantos posts que te he dedicado y sigo dedicándote en este perfil, ya sean propios o reblogueados; ya sean de dolor, amor, amistad, añoranza, tantos que dudo jamás leerás.
Son las 8:10 am. Es doloroso, si, bastante; porque aunque nunca te quites esa imagen tan pésima de mí, aunque yo haya llorado como nunca horas antes de verte, que sin importar si mis padres me hayan escuchado, que haya despertado a mi madre tan abruptamente para decirle que me voy a mi casa de urgencia con esos ojos llorosos e hinchados, haber tomado un uber y pedirle que acelerara con tal de llegar en el tiempo determinado, que no me creerás si te digo que no he estado con nadie, seguirás creyendo que sólo "cogimos" cuando yo hice el amor.
Son las 8:14 o eso es lo que me dicta el celular, tengo miedo, miedo de continuar escribiendo pero debo seguir. ¿Has pensado que una cosa no cuadra? Yo si, es el hecho de que si hubiese sido cierta tu conclusión, no te hubiera suplicado que me escucharas, que me dejaras aclarar todo, si realmente fuera cierto, ni siquiera me habría tomado la molestia de verte, hubiese colgado esa llamada tuya sin avisar en cuanto supiera que eras tú, vaya, hasta por coraje te habría confirmado tu sospecha y decirte con quién, porque me conozco pero no fue así, es sólo que no quisiste verlo, escucharlo, ni tampoco aceptarlo.
Son las 8:17 de mañana y sigo escribiéndote esto. No sé si volveremos a hablar, si verás este post, incluso desconozco lo que sucederá en las próximas horas o lo que haré al publicar esto. Me lo propuse y continúo firme en ello, guardaré y esconderé todo sentimiento hacia ti, porque no es justo que lo veas o que siga presente. Simplemente estaré ahí, para ti como una amiga en la que puedas confiar, no te reclamaré, sólo te escucharé y si deseas mi opinión te la daré, jamás me impondré ante ti, pero ¿a quién engaño? si ya conozco la respuesta y es un rotundo "no". Ya pasaron tres minutos y con esto termino mi desahogo.