El abanico se despliega con elegancia, dejando que su sutil sonido irrumpa el silencio sepulcral que hay en esa reunión involuntaria; Shen Qingqiu se abanica durante unos segundos, esperando que la brisa le otorgue alguna lógica a la escena que acaba de vislumbrar: Liu Qingge estaba peleando con Zhuzhi-lang, quien, desde que apareció, parecía casi incapaz de despegarse de su espalda, rogándole que detuviese al cultivador quien, como siempre, no temía a exigirle a Shen que dejase de cubrir a demonios problemáticos y lo dejase cumplir su deber. Al menos parecía mucho menos ofendido a cuando le negó volver a pelear con Binghe, especialmente cuando este no desaprovechó la oportunidad de recalcarle a su shixiong que estaban casados.
Ignora la discusión que su hermano de pico y el demonio serpiente van construyendo, incluso cuando la voz aguda del segundo penetraba en su oído; lo que solo le hizo pensar en las peleas de Ming Fan y Ning Yingying en las que debía ser mediador cada que los volvía a visitar en el Pico Can Qiong.
Supone que hay algunas cosas inevitables.
—Así que… —su voz se va elevando conforme va asimilando todo, —estás peleando con Xi- Zhuzhi-lang porque ¿de esa forma podrías vencer a Luo Binghe en el futuro?
—¡Sí! —lo ve colocar su mano sobre la empuñadura de Cheng Luan, dispuesto a retomar la pelea desde su último momento. —¡Así que no interfieras, nuestro deber sigue siendo erradicar con todo aquel demonio que signifique un peligro!
Dedos firmes se sujetan a sus hombros, volviendo a escuchar el tono de voz tembloroso. —Maestro Shen…
—¡Ni siquiera se te ocurra llamarle así!
—Le suplico, por favor, que se detenga.
—¿Me estás diciendo qué hacer?
—Estoy diciendo que no deseo interactuar con alguien tan impropio como usted.
—¿¡A quién le estás diciendo impropio!?
Deseaba darse una palmada fuerte en la cara para, posteriormente, golpearlos a ellos con la esperanza de que recuperasen algo de razón.
—No hay necesidad de peleas —declara, cerrando el abanico para darle un toque ligero en la mano a Zhuzhi-lang, quien parece separarse después de unos segundos. —Puedo asegurar que no existe un peligro asociado a-
—Por supuesto que no lo reconocerás, ¡obviamente defenderás todo lo asociado a ese, ese-! —Shen lo puede ver atragantarse con el insulto; al menos agradece que recuerde que no tolera que denigre a su compañero. —Tú juicio está ofuscado desde hace mucho.
—No es necesario estar celoso —habla, tratando de que el tono juguetón no sea lo suficiente descarado para alterar los nervios contrarios. —Creo que hemos concluido desde ese día que los juicios con los que hemos crecido no son propiamente una realidad absoluta. ¿No es así? Solo míranos: cualquiera habría asegurado que no podríamos ser buenos hermanos.
Lo que era una verdad a medias, pues sin su interrupción, Liu Qingge ni siquiera existiría para ese punto de la historia. Además, no merecía la pena, a esas alturas, de mencionar los incidentes anteriores que había cometido el primo de su pareja; considerando que, desde su perspectiva, estaba haciendo todo bajo la lógica de devolver el favor.
A su peculiar, extravagante y muy contraproducente forma.
Vuelve a desplegar el abanico, aireándose con el fin de aparentar el escalofrío que le causa simplemente rememorar todos sus intentos problemáticos de compensar su amabilidad.
—Liu-shidi, sé lo importante que es para ti cumplir nuestro deber. Por ello mismo te solicito que creas en mis palabras cuando te aseguro que no existe un pensamiento malintencionado en la consciencia de este demonio —avanza con pasos ligeros hacia el hombre que no abandona su posición defensiva, haciéndole pensar en los cachorros cuando se sienten amenazados. Incluso puede verlo torcer los labios a falta de colmillos; una risa baja se le escapa, alterando a su contraparte lo suficiente para que su guardia se encuentre baja. —Querido hermano —palmea con dulzura su cabeza, como si se tratase de un niño testarudo que es incapaz de pedir el afecto de su hermano mayor, —¿podrías ser indulgente contigo mismo por esta ocasión y ceder la paz en este conflicto?
Lo ve intercalar su mirada entre su espada, la entidad demoníaca que protege y su persona; incluso es consciente de la forma en que sus labios se fruncen, renuente a ceder en la guerra unilateral.
—Por favor —murmura, sonriéndole con cariño. —Quiero que tengas la oportunidad de no tener que pelear —“está vez” piensa. Sería impensable [e imposible] alejar al señor del Pico Bai Zhan del conflicto; su sentido de justicia es inherente a su alma, al igual que su personalidad activa pero tosca.
Ya había aprendido a lidiar con ello, de hecho, estaba bien con eso. Era una cualidad destacable cuando no ocasionaba problemas entre los discípulos de ambas sectas.
Un resoplido le es suficiente respuesta para saber que cederá temporalmente. Lo que es mucho, a decir verdad.
—Sabía que el Gran Maestro Liu encontraría razonamiento en mis palabras.
—Cállate. No quiero volver a escuchar otra palabra de ti.
No le dan oportunidad de agregar otro comentario cuando lo ve marcharse con el rostro fruncido y los puños apretados a su costado; seguramente los jóvenes que fueran a enfrentarle a ese día tendrían que descansar durante días para volver a recuperar la movilidad completa de su cuerpo.
Creyendo que es todo, se encontraba dispuesto a volver a sus aposentos en la lejanía del pueblo cuando el segundo problema se acerca para envolver sus manos con las suyas.
—Maestro Shen, es sin duda alguna mi gran salvador. Prometo devolver cada gramo de buena voluntad que me ha regalado.
—No, no, no. De verdad no es necesario.
—Por supuesto que lo es. Me ha otorgado más que una gota de bondad, una fuente o un diluvio son a este punto insuficientes para devolver su generosidad. Quizás sea hora de servirle en totalidad mientras mi señor está en recuperación.
—¡Un momento, dame un momento! —dice, y aunque su tono es apenas dos decibeles arriba de lo normal, internamente está alterado. ¡Está gelatina serpentina hará que las cosas se vuelvan complicadas para su persona si Luo Binghe se entera de lo que le está diciendo! No podrá soportar los lloriqueos que le haga si cree que lo está reemplazando, ¡su pobre corazón se niega a siquiera visualizar esos ojos traicioneros preguntarle por qué no lo quiere! Suspira, liberando sus manos para recargar su frente en el abanico ahora cerrado. Duda que rechazarlo sea una forma de alejarlo, considerando que nunca funcionó eso. Tampoco podía aceptar su lealtad en forma de servidumbre, no era siquiera una posibilidad viable ni en lo mínimo; entonces, ¿qué podría hacer para no estar atormentado con su necesidad de pagar los buenos actos?
Debía ser una petición compleja, pero no inhumana, que involucrase un tiempo considerable como factible. ¡Una petición que se sintiera como una misión de ese maldito sistema!
«¿Desea aceptar una misión extra?»
¿Acaso era una invocación? Mira la pantalla, observando los recuadros de Sí y No resaltados; por supuesto, después de convivir con esa inteligencia artificial ineficiente [cuando quería] no dudó en cuestionar el objetivo como el premio.
«Misión “Diluvio de gratitud”: concebir un mundo de bondad entre ambos reinos para fortalecer su unión con un ejemplo aparentemente imposible. Recompensa: la liberación del contrato de gratitud con el demonio celestial».
“¿¡Eso es todo!? Maldito sistema, ¡podrías darme algo mejor que eso! ¡Deja de ser un tacaño sobreexplotador y dame algo mejor que un simplemente ‘ya no tendrás a otro acosador’, ¿¡es tan complicado!?”
«¿Desea subir el nivel de recompensa a cambio de que la dificultad se mantenga en el modo normal?»
¿Acaso está insinuando que siempre escoge el modo fácil?
Requiere un par de movimientos con el abanico para que entienda que está “pensando”. Una vez vuelve a tener un momento “privado” lleva su mano entre la boca y barbilla, analizando la oferta.
“¿Cuál es la recompensa del nivel normal?”
«Una caja sorpresa de edición limitada».
¿Acaso el sistema lo creía estúpido?
Su dedo a dado en el botón de Sí sin siquiera pensarlo.
La pantalla se cierra, sin mayores instrucciones que solo dos nombres bastante familiares. Eso explicaba la parte de “aparentemente imposible”.
Gira en dirección del demonio, con un resplandor sospechoso que parece despertar las alertas del contrario.
Siendo quien sostiene ahora los brazos del demonio de sangre celestial, ignora el sonrojo creciente que va cubriendo el rostro pálido.
—Siempre que sea algo que el maestro Shen quiera, yo no me opondría.
—Eso es perfecto, porque hay algo que realmente necesito hagas por mí.
El Pico Bai Zhan siempre fue representado como una cumbre inalcanzable, pues la bestia que reside ahí acababa con todo aquel que quisiera ser reconocido.
Cierra los ojos apenas escucha al contrario hablar de forma golpeada y alzada.
—¿No puedes o no quieres? Porque tú presencia aquí es claramente una declaración de guerra.
—He venido aquí por petición del maestro Shen.
—¡No lo llames así! —inconscientemente su cuerpo se afloja mientras es sacudido, como si este proceso fuera relativamente normal en su día a día. —¿Por qué él querría que vinieras si sabe lo mucho que odio a los de tú especie? ¿Acaso crees que puedes engañarme? ¡Deja de mentir y pelea!
El golpe seco contra el suelo lo hace sisear antes de verse obligado a esquivar sus ataques.
Zhuzhi-lang está considerando si esta petición realmente está dentro de sus capacidades, empero puede escuchar las palabras esperanzadas de su benefactor:
Esto es algo verdaderamente importante para mí.
Por lo que no queda de otra: el diluvio deberá llegar al desierto terco, arrogante y obstinado que es el señor del Pico Bai Zhan.
⁂
El arte de @/Primishka fue una gran influencia para hacer este escrito experimental sobre esta pareja (además de intercambiar brevemente ideas generales sobre la dinámica), de la cual espero poder escribir de forma extensa en un futuro (porque todavía siento que Liu Qingge y Zhuzhi-lang como focos principales me salen más OoC de lo que me gustaría)
¡No pensé que este se volvería mi primer fanfic semi formal de svsss! La verdad me he divertido mucho (¡descubrí que me encanta escribir a Shen!).