Si no lo sientes cual ganas de cagar, no lo escribas. Si los dedos no bailan como prostitutas en cabaret, llorando por dinero, no lo escribas. Si borras cada cinco letras, no lo escribas. Si no es una sinapsis del corazón-cerebro-teclado, no lo escribas. Si no duele o te saca una sonrisa, no lo escribas. Si no te provoca miedo, dolor, alivio o ese quién-sabe-qué del que hablas, no lo escribas. Matar el tiempo es matarte a ti, matar a las letras es matarte a ti. Ebriedad y sobriedad, las dos te fulminan, sólo que una mas rápido que la otra, aún no sé cuál es cuál. Fluye cual océano, oh, ebriedad, fluye cual lava en la tempestad. No entiendo que es escribir, para que o para quien, pero aquí estoy, salvando al tiempo. -Final inconcluso-




















