Sobre Canciones
Hoy hemos quemado continentes con la promesa--el placer de guitarras humedas-- el canto grande, conciente, humanos y palabras mixtas por callejones. Hemos sido fantasmas bailando con violines. Hemos sido extranjeros de agua y coco estudiando el sonido de volcanes--como caNones de guerra propia--extraNos a la constitucion de almas, a las reglas de corazones que palpitan en linea y suben a los camiones.
Hemos sido aun mas que un pudor tibio, mas que la bufanda de gargantas timidas, mas que el mendigo que se desbarata al primer invierno. Hemos sido mas que la tentacion de mil audiencias, mas que el cuello acrilico de cisnes y pinturas del Renacimiento.
Y aun asi ningun sonido te ha conocido bajo los pantalones. No hay los alfabetos necesarios para comprender tu pelo de fuego estrecho. Ninguna estrofa que se compare a la cocaina de tu cadera recta-- panecillo--y ebria entre mis dientes.
Doncella, yo muero entre la musica y esta maldita sed que solo tus palmas sacian. Soy, como un ingenuo teniente vuelto pordiosero--y espero como un cantante la limosna de tus gritos.











