Lo mÃo es siempre tuyo, eso es sabido. ¿Por qué dices palabras que entre los dos han sido y serán siempre odiosas? MÃo y tuyo... ¡Qué extrañas tonterÃas! Si me amaras, los libros tú dirÃas, y el perro, y nuestras rosas.
Dualismo | Paul Géraldy











